lunes, 19 de diciembre de 2016

Por nada esteis afanosos


En estos días me he sentido preocupado, buscando la manera de resolver situaciones que están fuera de mi alcance, es evidente que muchos de los problemas no están en mi capacidad humana para poder resolverlos y todos los seres humanos vivimos situaciones en las que no tenemos las fuerzas o los recursos para poder resolverlas.

Dios sabe que esta incapacidad nos llega a causar ansiedad, preocupaciones, incluso desesperación, sabe que llegamos a sentir impotencia y tristeza por no poder resolver las cosas que necesitamos. 

Dios conoce nuestra condición humana y no es insensible a nuestras necesidades, Él no nos ignora cuando estamos en necesidad y pasando por situaciones difíciles, Él está en control de todo y nos dice muy claramente que no estemos afanosos, nos dice que le pidamos, que le digamos lo que necesitamos y que le demos gracias por todo lo que Él hace, podemos acercarnos confiadamente a nuestro Papá y decirle exactamente lo que sentimos, hablar con Él y platicarle las necesidades que tenemos; nuestro Padre es misericordioso con nosotros, Él nos escucha y está atento a nuestras oraciones, por su gracia y por su amor.

Debemos llevar nuestras peticiones y necesidades a nuestro Padre en oración, rogándole con humildad reconociendo que Él es Dios y siendo siempre agradecidos y esperar en Él, pues Él está atento a nuestras oraciones.

viernes, 9 de diciembre de 2016

El Señor no se tarda.. Él tiene sus tiempos.



Estamos en un mundo lleno de corrupción y violencia, donde día a día vemos tantas injusticias y abusos que se cometen de parte de quienes tienen el poder, donde cada mañana podemos enterarnos de noticias tristes y debastadoras; guerras y actos bélicos que se cometen por motivos egoístas. Vemos la fragilidad de nuestros cuerpos y nos damos cuenta de lo fácil que podemos enfermar; es evidente lo deteriorada que se encuentra la sociedad en que vivimos, donde todo parece que está a punto de colapsar entre la inmoralidad y falta de amor con el respaldo de leyes impuestas por el hombre y no por Dios.

Viviendo en este mundo, nos podemos preguntar cuanto falta para que Cristo regrese por su iglesia. Sin embargo, hay un motivo muy claro por el cual Jesús no ha regresado; no es que Dios se tarde, sino que tiene misericordia, paciencia y amor para la gente, a tal grado que Jesús murió por todos los seres humanos y Dios quiere que cada persona tenga la oportunidad de conocerle (2a de Pedro 3:9).

Estamos en el tiempo de la gracia y Dios está dando oportunidad a que cada ser humano pueda reconocer su condición de pecado y aceptar a Jesús como su Señor y Salvador. Este es un tiempo para compartir de Dios, para anunciarle entre la gente, para cumplir el trabajo que Jesús nos encargó de hacer discípulos a todas las naciones.

Entre las malas noticias que escuchamos cada día nosotros tenemos la oportunidad de llevar el mensaje de amor y salvación, tenemos el gran privilegio, y la gran responsabilidad de hacerlo, de ser el medio para llevar las buenas nuevas a la humanidad cumpliendo con la tarea que Jesús nos dejó. (Mateo 28:19-20)

jueves, 8 de diciembre de 2016

Dios nos sigue hablando

Cuando estamos pasando por dificultades y no logramos encontrar una salida algunas veces podemos llegar a sentir que Dios no nos escucha o que no nos quiere responder.

Tantos ejemplos que hay en la Biblia de Dios hablando con el hombre, nos hacen querer poder escuchar a Dios de manera clara y audible, vemos a Adán y Eva hablando directamente con Dios, a Mosiés escuchándolo desde la zarza ardiendo, a Elías hablando con el ángel de Jehová y muchos otros ejemplos que podemos encontrar en su Palabra. ¿Quien no quisiera poder escuchar al Maestro enseñándonos día a día como cuando estuvo en esta tierra? 

El hecho de que Dios no nos hable de manera audible no significa que esté callado, guardando silencio, o ignorandonos, En Hebreos 1:1-2 Podemos ver que Dios ha hablado muchas veces y de muchas maneras, vemos que ha utilizado profetas, que su propio Hijo ha estado en esta tierra dando testimonio de Él y actualmente tenemos por escrito los testimonios y las enseñanzas de esos profetas, de los discúpulos de Jesús, de los primeros misioneros y mártires y tenemos el testimonio de la obra del Hijo de Dios y sus enseñanzas, y además nos hemos convertido en templos del Espíritu Santo. 

El apóstol Pablo nos enseñó que debmeos orar sin cesar y no apagar al Espíritu (1 Tesalonicenses 5:17-19). Jesús dijo que las Escrituras dan testimonio de Él (Juan 5:39), en Salmos 119:105 claramente dice: Lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera a mi camino. Si las herramientas que Dios nos da actualmente para comunicarnos con Él no las utilizamos ¿cómo vamos a escuchar a Dios? Si Dios nos da la oración para hablar con Él y no la utilizamos y nos da su Palabra para escucharle y no la leemos, ¿cómo vamos a escuchar la voz de Dios? Debemos analizar cuanto tiempo estamos orando y cuanto tiempo estamos estudiando su Palabra. Si queremos escuchar y aprender de alguien vamos a pasar tiempo con esa persona, de la misma manera si queremos escuchar y aprender de Dios debemos pasar tiempo en su presencia hablando con Él y estudiando su Palabra.