Romanos 5:3-4
3. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia,
4. prueba; y la prueba, esperanza;
Cuando todo sale a nuestra manera, es fácil mostrar paciencia. La verdadera prueba de paciencia, viene cuando de alguna manera sentimos que no hay salida en alguna situación; cuando estamos atrapados en el tráfico y tenemos que llegar a tiempo a algún sitio; cuando sentimos que estamos viviendo algo injusto; cuando nuestro compañero de trabajo o algún familiar se burla de nuestra fe – de nuevo.
Algunas personas piensan que tienen el derecho de enojarse ante las pruebas y aquello que les irrita, pero la palabra de Dios dice que es válido enojarse, pero no pecar ni dejar que el enojo permanezca en nosotros hastra el otro día.
La impaciencia parece hasta normal. Sin embargo, la Biblia alaba la paciencia como un fruto del Espíritu:
(Gálatas 5:22
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe),
el cual debe ser producido por todos los hombres
(1 Tesalonicenses 5:14).
La paciencia revela nuestra fe en los planes, la omnipotencia y el amor de Dios.
Aunque la mayoría de la gente considera que la paciencia es una espera pasiva o unagentil tolerancia,
La palabra traducida como paciencia en ocasiones, significa permanencia.
Un cristiano corre la carrera pacientemente, mediante la perseverancia a través de las dificultades, ante la expectativa del cielo. En la Biblia, la paciencia es la perseverancia hacia una meta, perseverancia ante las pruebas, o una expectante espera por el cumplimiento de una promesa.
Claramente, la paciencia no se desarrolla de la noche a la mañana en la vida de un creyente. El poder de Dios y la bondad son cruciales para el desarrollo de la paciencia en Sus hijos.
Nuestra paciencia se desarrolla y fortalece más, resistiendo de acuerdo a los perfectos tiempos y voluntad de Dios, aún ante el hombre malvado que “prospera en su camino.
¿Cómo demostramos que la paciencia es una característica de nuestras vidas en Cristo?
Primero, dando gracias a Dios por todas las misericordias recibidas; que aún sin merecer; recibimos de nuestro Padre del cielo. Usualmente, la primer reacción de una persona es “¿Por qué a mí?,” pero la Biblia dice que nos regocijemos en la voluntad de Dios.
Debemos buscar y pedir a Dios que si es Su voluntad nos permita ver el bien de la prueba que estamos pasando.
Algunas veces, Dios nos pone en situaciones difíciles con el fin de testificar. Otras veces, Él puede permitir una prueba para la santificación del carácter. El recordar que Su propósito es para nuestro crecimiento y Su gloria, nos ayudará en la prueba.
Recordando en todo momento las promesas que la palabra de Dios dice que cumplirá en nosotros.