Romanos 5:3-4
3. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia,
4. prueba; y la prueba, esperanza;
Cuando todo sale a nuestra manera, es fácil mostrar paciencia. La verdadera prueba de paciencia, viene cuando de alguna manera sentimos que no hay salida en alguna situación; cuando estamos atrapados en el tráfico y tenemos que llegar a tiempo a algún sitio; cuando sentimos que estamos viviendo algo injusto; cuando nuestro compañero de trabajo o algún familiar se burla de nuestra fe – de nuevo.
Algunas personas piensan que tienen el derecho de enojarse ante las pruebas y aquello que les irrita, pero la palabra de Dios dice que es válido enojarse, pero no pecar ni dejar que el enojo permanezca en nosotros hastra el otro día.
La impaciencia parece hasta normal. Sin embargo, la Biblia alaba la paciencia como un fruto del Espíritu:
(Gálatas 5:22
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe),
el cual debe ser producido por todos los hombres (1 Tesalonicenses 5:14).
La paciencia revela nuestra fe en los planes, la omnipotencia y el amor de Dios.
Aunque la mayoría de la gente considera que la paciencia es una espera pasiva o unagentil tolerancia,
La palabra traducida como paciencia en ocasiones, significa permanencia.
Un cristiano corre la carrera pacientemente, mediante la perseverancia a través de las dificultades, ante la expectativa del cielo. En la Biblia, la paciencia es la perseverancia hacia una meta, perseverancia ante las pruebas, o una expectante espera por el cumplimiento de una promesa.
Claramente, la paciencia no se desarrolla de la noche a la mañana en la vida de un creyente. El poder de Dios y la bondad son cruciales para el desarrollo de la paciencia en Sus hijos.
Nuestra paciencia se desarrolla y fortalece más, resistiendo de acuerdo a los perfectos tiempos y voluntad de Dios, aún ante el hombre malvado que “prospera en su camino.
¿Cómo demostramos que la paciencia es una característica de nuestras vidas en Cristo?
Primero, dando gracias a Dios por todas las misericordias recibidas; que aún sin merecer; recibimos de nuestro Padre del cielo. Usualmente, la primer reacción de una persona es “¿Por qué a mí?,” pero la Biblia dice que nos regocijemos en la voluntad de Dios.
Debemos buscar y pedir a Dios que si es Su voluntad nos permita ver el bien de la prueba que estamos pasando.
Algunas veces, Dios nos pone en situaciones difíciles con el fin de testificar. Otras veces, Él puede permitir una prueba para la santificación del carácter. El recordar que Su propósito es para nuestro crecimiento y Su gloria, nos ayudará en la prueba.
Recordando en todo momento las promesas que la palabra de Dios dice que cumplirá en nosotros.
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:12
lunes, 21 de noviembre de 2016
viernes, 18 de noviembre de 2016
☆♥RENOVAR NUESTRO ENTENDIMIENTO ♥☆
Romanos 12:2-3
2. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
3. Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
Cuando tenemos la bendición de recibir a Jesús en nuestras vidas y loreconocemos como nuestro Señor y Salvador, el Espíritu Santo de Dios entra en nuestro corazón.
Nos convertimos en templo vivo del Espíritu Santo y asi Dios va transformando nuestro entendimiento; mediante Su amor y sabiduría y nos habla e ilumina a través del estudio de Su Palabra buscando en todo momento agradarle y servirle:
1 Corintios 6:19
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
Debemos recordar siempre que Cristo vive en nosotros y somos testimonio de Su gran poder y misericordia que nos da cada día.
Y mediante la oración, el estudio de la Palabra de Dios y teniendo una buena comunicación con Nuestro Padre Celestial, pidiéndole sabiduria y teniendo humildad, podremos conocer cual es la voluntad de Dios; reconociendo que es Omnipresente, Omnipotente, Omnisciente y grande en misericordia.
Que Su voluntad es siempre buena, agradable y perfecta y aunque a veces no entendamos situaciones o pruebas que suceden en nuestra vida, debemos recordar que Dios es sabio y que si confiamos en Él todo las cosas nos ayudan a bien:
Romanos 8:28
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Romanos 12:3
Podemos ver en este versículo que Dios nos da a cada uno una porción de fe, que debemos mantener un corazón humilde, no queriendo sentirnos más o menos que nadie.
Debemos pensar de nosotros mismos con cordura, reconociendo siempre nuestra debilidad y el inmenso poder de Dios y que sin Su amor y misericordia nada somos.
Mediante una buena comunicación con Dios y estudiando Su Palabra puede mostrarnos Su voluntad que es buena, agradable y perfecta.
Confiemos en Dios sea cual sea nuestra situación, Jesús prometió nunca dejarnos. Fontalezcamonos en la fe en Cristo dia a día comunicándonos con Dios a través de Él.
2. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
3. Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
Cuando tenemos la bendición de recibir a Jesús en nuestras vidas y loreconocemos como nuestro Señor y Salvador, el Espíritu Santo de Dios entra en nuestro corazón.
Nos convertimos en templo vivo del Espíritu Santo y asi Dios va transformando nuestro entendimiento; mediante Su amor y sabiduría y nos habla e ilumina a través del estudio de Su Palabra buscando en todo momento agradarle y servirle:
1 Corintios 6:19
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
Debemos recordar siempre que Cristo vive en nosotros y somos testimonio de Su gran poder y misericordia que nos da cada día.
Y mediante la oración, el estudio de la Palabra de Dios y teniendo una buena comunicación con Nuestro Padre Celestial, pidiéndole sabiduria y teniendo humildad, podremos conocer cual es la voluntad de Dios; reconociendo que es Omnipresente, Omnipotente, Omnisciente y grande en misericordia.
Que Su voluntad es siempre buena, agradable y perfecta y aunque a veces no entendamos situaciones o pruebas que suceden en nuestra vida, debemos recordar que Dios es sabio y que si confiamos en Él todo las cosas nos ayudan a bien:
Romanos 8:28
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Romanos 12:3
Podemos ver en este versículo que Dios nos da a cada uno una porción de fe, que debemos mantener un corazón humilde, no queriendo sentirnos más o menos que nadie.
Debemos pensar de nosotros mismos con cordura, reconociendo siempre nuestra debilidad y el inmenso poder de Dios y que sin Su amor y misericordia nada somos.
Mediante una buena comunicación con Dios y estudiando Su Palabra puede mostrarnos Su voluntad que es buena, agradable y perfecta.
Confiemos en Dios sea cual sea nuestra situación, Jesús prometió nunca dejarnos. Fontalezcamonos en la fe en Cristo dia a día comunicándonos con Dios a través de Él.
miércoles, 9 de noviembre de 2016
☆♥CON AYUDA DE DIOS VENCERÁS TUS GIGANTES♥☆
1 Samuel 17
Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos. Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la linea de batalla contra el filisteo. Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano. Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron.
1 Samuel 17:45-51
¿Y tú, que batalla estás tratando de vencer hoy?
¿Ante que "gigante" te estas enfrentado?
Confiamos y creemos en un Dios omnipotente, sin importar el "gigante" que estemos enfrentando; Dos es mucho más fuerte y poderoso que cualquier problema o situación.
Debemos confiar y creer en la grandeza y poder de Dios.
Tener la certeza de que bajo Su presencia todo es paz y tranquilidad, pero debemos pedirle a Él Su protección y ayuda.
Reconociendo que nosotros sin Dios nada somos, no debemos confiar en nuestras fuerzas ni criterios.
Debemos tener completa sujeción a Dios como David lo hizo, confiando completamente en Jehová, sabiendo que enfrentando ese gigante en nombre de Dios, Él nos dará la victoria.
David se enfrentó a Goliat en nombre de Jehová de los ejércitos, no lo hizo en nombre de si mismo ni tampoco lo hizo en nombre de Israel, sino en nombre de Dios. En ese tiempo no se conocía de Jesús de la manera que conocemos ahora, nosotros debemos pedir y hacer todo en nombre de Jesús y dando gracias a Dios por medio de Él.
Colosenses 3:17
Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Jesús no dijo que nuestra vida en esta tierra sería fácil, pero si prometió estar con nosotros:
Juan 16:33
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Aunque siempre estaremos enfrentando batallas, debemos refugiarnos en Jesucristo y buscar paz en Su amor y enseñanzas.
A lo largo de nuestra vida, enfrentaremos distintos "gigantes", incontables batallas que solo podremos derrotar con ayuda de Dios, debemos enfrentar y pelear esas batallas con ayuda de Dios, no en nuestras propias fuerzas y en nombre de Nuestro Señor Jesucristo para que Sumaravilloso nombre sea siempre exaltado, honrado y glorificado.
Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos. Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la linea de batalla contra el filisteo. Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano. Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron.
1 Samuel 17:45-51
¿Y tú, que batalla estás tratando de vencer hoy?
¿Ante que "gigante" te estas enfrentado?
Confiamos y creemos en un Dios omnipotente, sin importar el "gigante" que estemos enfrentando; Dos es mucho más fuerte y poderoso que cualquier problema o situación.
Debemos confiar y creer en la grandeza y poder de Dios.
Tener la certeza de que bajo Su presencia todo es paz y tranquilidad, pero debemos pedirle a Él Su protección y ayuda.
Reconociendo que nosotros sin Dios nada somos, no debemos confiar en nuestras fuerzas ni criterios.
Debemos tener completa sujeción a Dios como David lo hizo, confiando completamente en Jehová, sabiendo que enfrentando ese gigante en nombre de Dios, Él nos dará la victoria.
David se enfrentó a Goliat en nombre de Jehová de los ejércitos, no lo hizo en nombre de si mismo ni tampoco lo hizo en nombre de Israel, sino en nombre de Dios. En ese tiempo no se conocía de Jesús de la manera que conocemos ahora, nosotros debemos pedir y hacer todo en nombre de Jesús y dando gracias a Dios por medio de Él.
Colosenses 3:17
Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Jesús no dijo que nuestra vida en esta tierra sería fácil, pero si prometió estar con nosotros:
Juan 16:33
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Aunque siempre estaremos enfrentando batallas, debemos refugiarnos en Jesucristo y buscar paz en Su amor y enseñanzas.
A lo largo de nuestra vida, enfrentaremos distintos "gigantes", incontables batallas que solo podremos derrotar con ayuda de Dios, debemos enfrentar y pelear esas batallas con ayuda de Dios, no en nuestras propias fuerzas y en nombre de Nuestro Señor Jesucristo para que Sumaravilloso nombre sea siempre exaltado, honrado y glorificado.
viernes, 4 de noviembre de 2016
☆☆NO JUZGAR PARA NO SER JUZGADOS☆☆
Romanos 14
Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios. Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano. Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es. Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió. No sea, pues, vituperado vuestro bien; porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres. Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come. Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite. ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.
Aqui podemos entender claramente que no debemos juzgar a nuestros hermanos en ningún caso.
Todos tenemos diferentes formas de pensar y actuar según el criterio y guia que recibimos del Espíritu Santo.
Dentro del cristianismo siempre han habido problemas sobre las cosas que están permitidas y las cosas que no están permitidas.
En Romanos 14 vemos que se estaba teniendo un problema sobre las cosas que se podían comer y las cosas que no se podían comer y sobre los días que se debían guardar. Hoy en día pasan cosas similares en nuestras iglesias y muchas de las restricciones son puestas por los seres humanos y no por Dios.
En estos días en que es común alimentos como el pan de muerto o las ofrendas que se preparan para los muertos, puede que haya hermanos que tengan la postura de que no debemos comer de esos alimentos. La realidad es que solo son alimentos y podemos comerlos si lo hacemos con fe, porque si no lo hacemos con fe entonces si estamos pecando, finalmente solo son alimentos y lo que entra por nuestra boca no contamina nuestro cuerpo. Esta misma situación aplica para varias cosas de la vida diaria. Muchas veces encontramos hermanos que dicen que no debemos vestirnos de tal manera, que no debemos ir a ciertos lugares o tener ciertas costumbres o quieren imponer sus costumbres. Dios nos da libertad, criterio y guía mediante su Espíritu Santo sobre como debemos llevar nuestras vidas y debemos hacerlo con fe y tomar nuestras decisiones por amor.
Otro punto importante es evitar discutir sobre estos temas, la Palabra de Dios está para traer bendición y guía, no para discutir. Podemos comentar estos temas y aprender de las posturas de nuestros hermanos pero no debemos buscar imponer ni tampoco criticar ni juzgar a los demás, sino tratarnos con amor, escucharnos, compartiendo los puntos de vista y actuar buscando hacer la voluntad de nuestro Padre viviendo como hijos suyos, buscando que la iglesia esté unida en un solo cuerpo.
Debemos evitar ser piedra de tropiezo para algún hermano o hacerlo caer en pecado, porque por todos ellos también Cristo murió y resucitó y de todo lo que hagamos entregaremos cuentas a Dios.
Vivamos recordando que somos hechos por el Señor y para el Señor, por Él y para Él vivimos, que en nuestra vida debemos vivir con gratitud hacia Nuestro Padre Eterno y llevando una vida y acciones que le agraden y sean de bendición y no de tropiezo para nuestro hermano, no juzgando ni criticando, sino viviendo en amor que viene de Dios.
Asi que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación, buscando el reino de Dios, su justicia y el gozo del Espíritu Santo, no juzgando sino amando.
Porque el que en esto sirve a Cristo, podemos agradar a Dios y ser de bendición para los hermanos.
Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios. Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano. Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es. Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió. No sea, pues, vituperado vuestro bien; porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres. Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come. Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite. ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.
Aqui podemos entender claramente que no debemos juzgar a nuestros hermanos en ningún caso.
Todos tenemos diferentes formas de pensar y actuar según el criterio y guia que recibimos del Espíritu Santo.
Dentro del cristianismo siempre han habido problemas sobre las cosas que están permitidas y las cosas que no están permitidas.
En Romanos 14 vemos que se estaba teniendo un problema sobre las cosas que se podían comer y las cosas que no se podían comer y sobre los días que se debían guardar. Hoy en día pasan cosas similares en nuestras iglesias y muchas de las restricciones son puestas por los seres humanos y no por Dios.
En estos días en que es común alimentos como el pan de muerto o las ofrendas que se preparan para los muertos, puede que haya hermanos que tengan la postura de que no debemos comer de esos alimentos. La realidad es que solo son alimentos y podemos comerlos si lo hacemos con fe, porque si no lo hacemos con fe entonces si estamos pecando, finalmente solo son alimentos y lo que entra por nuestra boca no contamina nuestro cuerpo. Esta misma situación aplica para varias cosas de la vida diaria. Muchas veces encontramos hermanos que dicen que no debemos vestirnos de tal manera, que no debemos ir a ciertos lugares o tener ciertas costumbres o quieren imponer sus costumbres. Dios nos da libertad, criterio y guía mediante su Espíritu Santo sobre como debemos llevar nuestras vidas y debemos hacerlo con fe y tomar nuestras decisiones por amor.
Otro punto importante es evitar discutir sobre estos temas, la Palabra de Dios está para traer bendición y guía, no para discutir. Podemos comentar estos temas y aprender de las posturas de nuestros hermanos pero no debemos buscar imponer ni tampoco criticar ni juzgar a los demás, sino tratarnos con amor, escucharnos, compartiendo los puntos de vista y actuar buscando hacer la voluntad de nuestro Padre viviendo como hijos suyos, buscando que la iglesia esté unida en un solo cuerpo.
Debemos evitar ser piedra de tropiezo para algún hermano o hacerlo caer en pecado, porque por todos ellos también Cristo murió y resucitó y de todo lo que hagamos entregaremos cuentas a Dios.
Vivamos recordando que somos hechos por el Señor y para el Señor, por Él y para Él vivimos, que en nuestra vida debemos vivir con gratitud hacia Nuestro Padre Eterno y llevando una vida y acciones que le agraden y sean de bendición y no de tropiezo para nuestro hermano, no juzgando ni criticando, sino viviendo en amor que viene de Dios.
Asi que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación, buscando el reino de Dios, su justicia y el gozo del Espíritu Santo, no juzgando sino amando.
Porque el que en esto sirve a Cristo, podemos agradar a Dios y ser de bendición para los hermanos.
jueves, 3 de noviembre de 2016
♥ POTESTAD DE SER HIJOS DE DIOS ♥
12. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
13. los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
14. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Cuando Dios en Su inmensa misericordia nos permite conocer del Evangelio, quebranta nuestro corazón y reconocemos a Jesús como nuestro único Salvador, Dios nos da por gracia la bendición de ser llamados hijos de Dios, hermanos de Jesucristo, no por sangre ni carne, ni por voluntad humana; sino voluntad y misericordia de Dios Padre.
Jesús vino al mundo por el gran amor que Dios nos tiene, para redención de nuestros pecados y mediante Su sacrificio, fuimos purificados y llamados a ser hijos de Dios.
1 Pedro 3:18
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;
Porque por el inmenso amor de Dios y por Su infinita gracia, nos da el privilegio de ser Sus hijos mediante la salvación, declarando con el corazón sincero y humilde; que Jesús es el Señor.
Dios es bueno y grande en misericordia, nos ama en gran manera y mediante su hijo Jesucristo nos da la potestad de ser llamados hijos de Dios, hermanos en Cristo, si lo recibimos de corazón y buscamos agradar a Nuestro Padre como Él lo hizo durante el tiempo que habitó esta tierra.
Romanos 10:9-10
que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
♥GUARDAR TU PALABRA♥
Salmos 119:9-16
9. ¿Con qué limpiará el joven su camino?Con guardar tu palabra.
10. Con todo mi corazón te he buscado;No me dejes desviarme de tus mandamientos.
11. En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
12. Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos.
13. Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.
14. Me he gozado en el camino de tus testimonios más que de toda riqueza.
15. En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos.
16. Me regocijaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras.Guímel
Dios nos creó a Su imagen y semejanza, con gran amor y nos da la oportunidad de recibir en nuestro corazón al Espíritu Santo, que es Dios mismo quien nos acompaña siempre.
Busquemos cada día aprender más de Nuestro Padre mediante el conocimiento de Su palabra, meditando en ella, en lo que Dios quiere decirnos y que mediante Su sabiduria conozcamos Su voluntad y basemos nuestra vida y decisiones en obedecerla y cumplirla con gozo y amor.
Oremos a Dios porque cada dia nos permita conocer más acerca de Él, que nos permita tener hambre del conocimiento de Su Palabra y que nos de la voluntad de obedecer y cumplir Sus estatutos con gozo y alegria.
Dios nos da 24 horas y muchas veces las desperdiciamos en cosas tan vanales y no le dedicamos tiempo a lo más importante; buscar las cosas de arriba, que son las que realmente importan ya que nuestra vida en esta tierra es temporal; pero Dios es eterno y amarlo, servirle, conocerlo y honrarlo debe ser un propósito permanente en nuestro corazón haciéndolo siempre con amor sincero.
9. ¿Con qué limpiará el joven su camino?Con guardar tu palabra.
10. Con todo mi corazón te he buscado;No me dejes desviarme de tus mandamientos.
11. En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
12. Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos.
13. Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.
14. Me he gozado en el camino de tus testimonios más que de toda riqueza.
15. En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos.
16. Me regocijaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras.Guímel
Dios nos creó a Su imagen y semejanza, con gran amor y nos da la oportunidad de recibir en nuestro corazón al Espíritu Santo, que es Dios mismo quien nos acompaña siempre.
Busquemos cada día aprender más de Nuestro Padre mediante el conocimiento de Su palabra, meditando en ella, en lo que Dios quiere decirnos y que mediante Su sabiduria conozcamos Su voluntad y basemos nuestra vida y decisiones en obedecerla y cumplirla con gozo y amor.
Oremos a Dios porque cada dia nos permita conocer más acerca de Él, que nos permita tener hambre del conocimiento de Su Palabra y que nos de la voluntad de obedecer y cumplir Sus estatutos con gozo y alegria.
Dios nos da 24 horas y muchas veces las desperdiciamos en cosas tan vanales y no le dedicamos tiempo a lo más importante; buscar las cosas de arriba, que son las que realmente importan ya que nuestra vida en esta tierra es temporal; pero Dios es eterno y amarlo, servirle, conocerlo y honrarlo debe ser un propósito permanente en nuestro corazón haciéndolo siempre con amor sincero.
martes, 1 de noviembre de 2016
♥ INMENSA MISERICORDIA DE DIOS ♥
Lamentaciones 3:22-23
22. Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
23. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Todos en muchas ocasiones hemos experimentado en nuestras vidas la infinita misericordia de Dios.
Gracias a Él tenemos, cada día, una nueva oportunidad de acercarnos a Dios, de conocerlo, amarlo y ser salvos.
Gracias a la inmensa misericordia de Nuestro Padre del cielo, los seres humanos tenemos vida y existimos a pesar de nuestro pecado y nuestras continuas rebeliones.
Dios en su infinita bondad nos pone caminos en nuestra vida que nos llevan a conocer de Su amor, de Su bondad y Su luz que nos lleva a tener la salvación mediante la fe en nuestro Señor Jesucristo.
Así con inmenso amor y paciencia Dios nos da de Su gracia y cada día renueva Su misericordia sobre nosotros.
Salmos 103:17
Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen,Y su justicia sobre los hijos de los hijos;
Dios es amor y bondad, nos muestra su misericordia constantemente para que los que no son salvos puedan gozar de su salvación y quienes somos sus hijos podamos seguir disfrutando de una relación con Él en esta tierra, sirviendo en su obra con amor y gratitud y preparándonos para el futuro glorioso que experimentaremos cuando Cristo regrese a esta tierra por su iglesia.
Dios nos ha sostenido hasta este momento, cada instante Su Espíritu está en nosotros y Jesús camina a nuestro lado y si estamos en constante comunicación con nuestro Papá del cielo mediante Su Hijo Jesucristo, pidiendo Su guía y dirección para cada decisión que tengamos que enfrentar en la vida y así viviendo bajo Su misericordia y gracia podemos vivir en paz bajo Su voluntad y amor, sabiendo que Él tiene el control de todo.
Así como Dios es misericordioso con nosotros, seamos del mismo modo con nuestros semejantes,
Mateo 5:7
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
♥♡SER BUENOS Y MISERICORDIOSOS ♡♥
Efesios 4:32
Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Pablo nos enseña la manera de poder llevar una vida llena de armonia y paz para con nuestro prójimo.
Dios es bueno y misericordioso:
Salmos 103:8
Misericordioso y clemente es Jehová;Lento para la ira, y grande en misericordia.
Asi como Dios nos perdona nuestras ofensas por medio de Cristo, nosotros debemos hacer lo mismo con nuestros semejantes.
Tratemos de llevar una vida que agrade a Dios, amándolo a Él sobre todas las cosas y también a nuestros hermanos.
Pidamos a nuestro Padre Celestial que inunde nuestro corazón de un amor puro, verdadero y honesto.
Un amor que venga de Él, y asi poder amar a los demás como Dios nos ha amado, recordando siempre la misericordia y bondad que Dios nos da cada día, aún sin merecer.
Llenemos nuestro corazón de bondad para con los que nos rodean, brindemos nuestra ayuda a quien lo necesite y llenos de benignidad, y así, mediante el Espíritu Santo que habita en nosotros, demos testimonio vivo de la abundancia del fruto de la benignidad.
Sólo Dios puede transformar nuestro corazón, nuestras vidas y ayudarnos a ser mejores cada día, teniendo como propósito permanente en nuestro corazón, agradar a Dios en todo tiempo y hacer las cosas con amor real.
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