lunes, 29 de agosto de 2016

"MISERICORDIA Y PERDÓN DE DIOS"

También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. El le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.
Lucas 15:11-32


Muchas veces nos dejamos llevar por los placeres temporales de la vida.
A veces cuando estamos llenos y rodeados de las bendiciones de Dios, dejamos que en nuestro entre la soberbia, dejamos de valorar, agradecer, disfrutar de tantas cosas que Dios nos da a diario y que a veces incluso sentimos merecer, cuando en realidad es que Dios nos da cada bendición por el infinito amor y gracia que Él nos tiene.

En ocasiones, la ambición, el pecado, nos aleja del Señor, llegamos a sentirnos autosuficientes, cuando la realidad es que sin Dios nada somos.
A pesar de que todo esto nos aleja de Dios, nos apartamos de Su Presencia, lo cual solo trae consigo sufrimiento y dolor que son consecuencias de nuestras desiciones erróneas, ya que el principal error es ese: alejarse de Dios.

Misericordioso y clemente es Jehová;Lento para la ira, y grande en misericordia.
Salmos 103:8

Más Jehová es infinitamente bueno, Él conoce nuestra condición humana, sabe de nuestros defectos y debilidades, Su misericordia es grande y siempre está dispuesto y con los brazos abiertos esperando un corazón realmente arrepentido, dispuesto a perdonar y a recibirnos nuevamente en su regazo.

Y aunque sabemos que la misericordia de Dios es muy grande, no por eso debemos pecar a propósito sabiendo que Él nos perdonará.
Debemos recordar siempre que debemos honrar al Espíritu Santo que está en nosotros, dar buen testimonio con nuestros actos y asi tratar de ser de bendición para nuestro prójimo.

Dios nos perdona y bendice por su gran amor por nosotros y derrama su gracia y perdón sobre nuestras vidas, no porque lo merezcamos, sino porque Su gracia y amor hacia nosotros es tan grande que jamás lograremos en nuestra sencilla condición humana cuán grande y maravilloso es Él Dios a quien servimos.

viernes, 26 de agosto de 2016

"LA UNIÓN HACE LA FUERZA"

9. Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.
10. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.
11. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo?
12. Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.
Eclesiastés 4:9-12


A veces el ser humano se aferra a la idea de que puede sólo y no necesita de nadie, eso es soberbia.

Hay un dicho que dice ”dos cabezas piensan mejor que una"; asimismo es con el trabajo, la compañia, la unión, etc.
Todos en algún momento hemos necesitado ayuda: moral, física, financiera y/o intelectual.
En esos momentos en que nos sentimos frágiles, vulnerables o reconocemos con humildad que de verdad necesitamos ayuda, apoyo, compañia o simplemente un abrazo que pierde tal simpleza al fortalecer grandemente nuestro espíritu.

Está comunión con nuestro prójimo nos ayuda a ser más fuertes, a ser bendecidos con su presencia y también ser de bendición para alguien más.
Porque además de que nuestro trabajo, estando en unión es más retribuido, también nuestra fuerza moral y física es fortalecida mediante la compañia de los demás.
Y está unión nos ayudará también a enfrentar cualquier adversidad más fácilmente y estár alerta ante los ataques del enemigo.

Los seres humanos fuimos bendecidos con varios dones que nos ayudarán en nuestras labores en la tierra.

4. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,
5. así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
Romanos 12:4-5

En estos versiculos de Romanos, podemos ver como todos tenemos diferentes dones con los que podemos ayudar a otros y asimismo recibir también ayuda, y aunque a veces esa ayuda no es reciproca, Dios nos rodea de corazones bondadosos que son de bendición en nuestra vida.

Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.
1 Corintios 12:14-27



Todos nosotros somos miembros de un solo cuerpo, que es Cristo.
Sabiendo siempre que cada uno de nosotros tenemos diferentes funciones para honrar el cuerpo de Cristo, pero ninguna menos importante que la otra.
Porque Él mejor que nadie conoce fuerzas y debilidades y solo unidos podemos tener la victoria de cada prueba que vivimos, porque unidos todos en un mismo sentir, podemos dar lo mejor de cada uno para el bienestar de los demás.
Dejando fuera de nuestro corazón todo espíritu de egoismo, dando testimonio del amor de Cristo que vive en nosotros mediante su Espíritu Santo.

jueves, 25 de agosto de 2016

"SER BUEN DISCIPULO DE CRISTO"

21. Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.
22. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.
23. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.
24. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
Mateo 16:21-24

Jesús conocia a la perfección su misión en este mundo, sabia que tenia que padecer insultos, desprecios, sufrimiento, odio, dolor y hasta la muerte para que el propósito con que El Padre Celestial lo envió fuera cumplido.
Sabia lo difícil que sería enfrentar todo eso, ya era odiado por los entonces maestros de la ley, las enseñanzas que daba, eran diferentes a las que ellos daban y que eran tradición.

En varias ocasiones, Jesús les habia hablado a sus discípulos de lo que pasaria con Él, que era necesario que todas las profecias se cumplieran y que Jesús muriera en la cruz y resucitará al tercer dia para salvación de nuestros pecados:
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
Isaías 53:4

Jesús ante todo amaba a Dios y  lo obedecia.
Sabia todo lo que era necesario que viviera por amor a nosotros.

Pedro era uno de sus principales discípulos,  empezó con Él desde los inicios de su predicación y lo amaba profundamente.
Por todo esto, Pedro sentia gran dolor al saber que su amado maestro tenia que pasar por tanto sufrimiento y esto lo llevó a desear que no le aconteciera todo eso a Jesús.
Y aunque al parecer esto era algo bueno y bondadoso, Jesús lo vio como un ataque del enemigo, un estorbo que quería impedir que la voluntad de Dios se cumpliera.

También Jesús nos enseñó que ser su discípulo no es cosa fácil, implica sufrimiento y puede implicar incluso ser odiados, tratados como criminales y tal vez hasta muertos, pues éste mundo no nos va a querer porque no somos de este mundo (Juan 17:16).

Sin embargo debemos vivir en amor y servicio a Dios manifestando ese amor a nuestro prójimo pues estamos en esta tierra para servir a Dios.
Aunque a veces nuestras emociones nos hacen dudar de que el propósito que Dios tiene para nosotros se cumpla, debemos siempre tener nuestra mirada puesta en Dios y confiar en que todo lo que pasa en nuestras vidas es por y para nuestro bienestar.

miércoles, 24 de agosto de 2016

"EL AMOR... LO MÁS IMPORTANTE"


1.Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
2. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.
3. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
4. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
5. no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
6. no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
7. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
8. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
1 Corintios 13:1-8

El amor es la fuerza que debería mover al mundo.
No importa si somos sabios, exitosos, o si tenemos todos los talentos o dones conocidos; si no tenemos amor todo lo anterior pierde su valor, resulta inútil.
Pablo nos lo dejó especificado:
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
1 Corintios 13:13
Aún si nuestra fe se siente frágil, si por circunstancias de la vida o pruebas de salud, problemas económicos, familiares, laborales, pérdidas o sufrimientos que dejan vacios en nuestro interior y que a veces nos llevan a perder totalmente la esperanza, siempre debemos conservar en nuestro corazón: ¡¡¡AMOR!!!

Conservemos siempre amor en nuestro corazón, principalmente a nuestro Creador, que nos ama desde antes de nacer, que aún si cometemos errores cada día, Él está ahi con su corazón y misericordia para perdonarnos. Pero no debemos olvidar que debemos asumir las consecuencias de nuestras decisiones, ya sean buenas o erróneas.

El amor es lo más importante que debe habitar en nuestro corazón, principalmente hacia Dios, hacia nuestro prójimo:
Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
Marcos 12:30-31

El verdadero amor, aquel que viene de Dios, llena tu corazón de fortaleza, te da motivos para seguir y nos ayuda a enfrentar cualquier prueba que tengamos que enfrentar.
Profecia, conocimientos, ciencia, todo pasará, pero el amor jamás.
Dios es amor y Dios es eterno:
El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
1 Juan 4:8

martes, 23 de agosto de 2016

"ES DE SABIOS TENER TEMOR DE DIOS"

Proverbios 1:7
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.


En el mundo actual aumenta la cantidad de información que tenemos disponible, el internet nos acerca todo tipo de información, esto es algo bueno porque nos permite aprender distintas cosas y facilita nuestro aprendizaje, sin embargo muchas personas llegamos a pensar en que nos volvemos sabios con la información, muchos científicos piensan darle una explicación lógica y racional a todo lo que pasa en el universo, tal parece que estamos acercándonos al punto de llegar a una sociedad regida por el positivismo del que hablaba Augusto Comte, totalmente apartados de Dios y llenos de conocimientos intelectuales, sintiéndonos autosuficientes y hasta creyendo que cosas como el alma se pueden guardar en discos duros, creyendo que podemos dar vida y que el conocimiento puede permitirnos incluso preservar la vida de manera indefinida. Temas como el transhumanismo han tomado mucha seriedad y han puesto a la capacidad del ser humano a la altura del poder de Dios.

¿Realmente podemos llamar a esto sabiduría o mas bien terquedad? ¿Y estos avances que va teniendo la sociedad a nivel mundial son algo bueno o es pura vanagloria humana tratando de construir una nueva torre de Babel?

Dios nos enseña que el principio de la sabiduría es el temerle, ahí es en donde encontramos la verdadera sabiduría, guía y paz. En conocer de Dios y servirle es en donde se recibe y manifiesta la sabiduría que Él nos da; sabiduría que va mas allá del conocimiento intelectual que este mundo ofrece, sabiduría que nos va a servir en este mundo y hasta la eternidad, sin importar las circunstancias, las dificultades y los distintos problemas que vivamos.

Debemos pedirle a Dios por que nos dé sabiduría al tomar nuestras decisiones, que todo lo que hagamos sea regido por sabiduría que viene de lo alto, actuando con humildad y amor para servicio y gloria de Dios.

Santiago 3:17

Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

viernes, 19 de agosto de 2016

"NUESTRO CUERPO, TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO"

Mateo 21:12-13
Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.


Podemos ver que Jesús estaba claramente molesto por lo que estaba pasando en el templo de Jerusalén, el propósito del templo era la adoración de Dios, casa de oración, sin embargo dentro de la corrupción de los seres humanos, hubieron personas quienes comenzaron a hacer negocio del templo, Dios no le molesta que trabajemos y tengamos ganancias pero el templo no era un lugar para ese propósito, lo que provocó disgusto e indignación en Jesús. Debió ser algo muy impactante ver el celo que Jesús tenía por las cosas de su Padre.
En la actualidad, nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo.
1 Corintios 6:19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
Dios sabe como y para qué utilizamos nuestro cuerpo, su templo, donde mora el Espíritu Santo.

1 Corintios 3 
¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.
Por todo esto debemos cuidar de nuestro cuerpo, debemos cuidar de nuestra salud y evitar cualquier cosa que lo dañe, pues es algo valioso para Dios, también debemos evitar contaminar su templo. De la misma forma en que Jesús se enojó cuando vió que el templo de Jerusalén estaba siendo usado para fines distintos para los que había sido creado, Dios no puede puede ser indiferente al ver que nuestro cuerpo, su templo, está siendo utilizado para cosas que no fue creado como pecado, como fornicación, con un testimonio que no corresponde a hijos de Dios, agrediendo o faltando al respeto a otras personas con nuestras palabras o nuestros actos.

1 Corintios 6:18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

Mateo 15:17-19
¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.

Debemos cuidar del templo del Espíritu Santo y utilizarlo para el propósito que fue creado, para adorar a Dios y servirle.

Nuestro cuerpo fue creado a imagen y semejanza de Dios, y cuando Jesucristo se elevó a los cielos dejó con nosotros al consolador que es el Espíritu Santo que entró a morar en nuestro corazón y nosotros nos convertimos en su templo, donde debemos amar, honrar, servir, respetar el lugar donde Él habita, que es nuestro cuerpo, templo de su Espíritu Santo.

jueves, 18 de agosto de 2016

”VIVIR PARA CRISTO”

Filipinses 1:21
Porque para mi el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.

Pablo tenía una vida de servicio y sujeción a Dios,  estaba enteramente
buscando glorificar a Dios, en su vida y aún en su muerte,  nos dió la
enseñanza de que nuestra vida debe ser Cristo, nuestra vida debe estar
dedicada a servir a Dios recordando para que nos creó Dios

Efesios 2:10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas
obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.


Ese es nuestro propósito en esta tierra como hijos de Dios, y así debemos
vivir, llevando a cabo esas buenas obras para las que hemos sido creados,
proclamando el evangelio y obedeciendo las palabras que dejó Jesús antes de
partir:

Mateo 28 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo
estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.


Así debe ser nuestra vida, un servicio completo a Dios y sabemos que
nuestra muerte, cuando suceda, será ganancia, pero tampoco es algo que
debamos buscar, pues nuestra vida es valiosa y mientras estemos en esta
tierra tenemos la oportunidad de servir a Dios cada día; pero si debemos
tener paz en que cuando ese momento llegue estaremos en la presencia de
Dios y estaremos mucho mejor de lo que estamos actualmente.

Debemos esforzarnos cada día por hacer su voluntad y obedecerle, para que
cuando nuestro Padre, el Dios todopoderoso nos lleve de esta tierra podamos
decir:

2 Timoteo 4

7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el
Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los
que aman su venida.

Dios nos creó con tanto amor, hechos a Su imagen y semejanza,  después de haberle fallando mediante el pecado, su misericordia fue aún más grande al enviar a su Hijo Unigenito a morir en la cruz para redención y salvación nuestra.

Jesús no solo nos dio la salvación mediante su sacrificio, sino que con su vida nos mostró cual debe ser el principal propósito en nuestras vidas, y es servir a Dios de todo corazón, dando a conocer del Evangelio, ser testimonio vivo de lo que el Espíritu Santo que habita en nosotros, llevar una vida que a Dios le agrade, siguiendo el ejemplo de nuestro Señor Jesús, el varón perfecto que honro y obedeció siempre a nuestro Padre Eterno, y tal como Jesús lo hizo debemos servirle y guardar sus mandamientos tal como Él lo hizo mientras habito esta tierra.
Dios es perfecto y si seguimos aqui es porque aún tenemos esa misión que cumplir y algún dia nuestro esfuerzo y fe serán recompensados por el Dios todopoderoso, bueno y justo a quien servimos.

"GLORIFARNOS SIEMPRE EN EL SEÑOR"

 1 Corintios 1
 26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según
la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;
27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios;
y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte;
28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es,
para deshacer lo que es,
29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.
30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho
por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;
31 para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.

Dios es todopoderoso, digno de toda la honra y la gloria. Cada día El
 derrama abundantes bendiciones en nuestra vida que muchas veces pasamos desapercibidas y olvidamos agradecerle por sus inagotables misericordias que nos da por gracia.

Pero mediante el sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo, nuestro redentor, fuimos justificados y santificados mediante su preciosa sangre.

Muchos cristianos no tenemos poder o grandes recursos que nos hagan ser importantes en esta tierra, quizá hasta pasemos totalmente desapercibidos para los demás, pero jamas para Dios.
Jehova es nuestro padre, nos ama profundamente y debemos siempre darle la honra y la gloria a El, sin importar si nuestra situación o estatus sean buenos o difíciles, debemos gloriarnos en Dios, bendecir y alabar siempre su bendito nombre.

Si hay algo de lo que debemos estar orgullosos, agradecidos y por lo cual enaltecer su Santo Nombre, es por la bendición de haber sido escogidos y ser salvos mediante el sacrificio de Jesucristo en la cruz.

Recordemos que no importa que poder, posición o estatus tengamos en esta tierra, lo que realmente le importa a Dios es el corazón; nada hay ocultopara El.

sábado, 13 de agosto de 2016

LA GRAN COMISION

19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
                                                              (SAN MATEO 28:19 y 20)

Estas, de las ultimas palabras dichas por Cristo a sus discípulos, probablemente actualmente conocidas por la gran mayoría de los cristianos pero que debemos decir, pocos estamos obedeciendo.

Estas palabras son muy claras, en ninguna momento Cristo dijo  que si quisiéramos fuéramos e hiciéramos discípulos, las palabras id y haced, nos hablan de una orden que Cristo le estaba haciendo a sus discípulos en aquella ocasión, pero que hasta nuestros días se siguen extendiendo y abarcando a la Iglesia actual, muchas veces pensamos que el salir a compartir le toca a aquellos que han estudiado o que saben mas de la Biblia, o que se dedican a eso, pero Cristo esta ordenando esto a todo aquel que sea su discípulo

Lo que Dios quiere y que nos pide a través de Cristo es que hagamos discípulos. Para poder cumplir con este encargo que Dios nos ha dado, necesitamos compartir del evangelio, lo cual podemos hacer de 2 formas:

  • Por medio de la proclamación: quizás de las dos formas, esta sea la mas fácil, simplemente es decirle a la gente que hizo Cristo por ellos, probablemente puede hacerse regalando un folleto, dando una platica, con una conferencia, es la forma que muchas veces viene a la mente cuando dentro de una Iglesia se habla de evangelismo. Pero, quizás no sea la mas adecuada, con esto no digo que no sirva, pero muchas veces las personas que logran escuchar no prestan el interés, o no entienden realmente de que se trata, o simplemente se emocionan en el momento y después de un tiempo se les olvida, continuando su vida  como antes. Claro que habrá alguno que escuche, entienda, acepte y cambie su vida, pero es muy bajo el porcentaje que llega a experimentarlo.
  • Por medio de nuestro testimonio: quizás de las dos formas, esta sea la mas difícil, porque esta no es algo que se planea, no es algo que solo lo vas a hacer un día, un momento; nuestro testimonio es algo que tiene peso día a día, es como la gente te ve, en situaciones cotidianas, como te comportas en el trabajo, con la familia, en la escuela, en cualquier lugar. Es vergonzoso escuchar muy frecuentemente la frase que dice: Y eso que es cristiano; o escuchar que digan: por eso yo mejor con los cristianos no me junto; esto nos habla de que el testimonio no se esta dando de la forma correcta. Si analizamos lo que dice San Mateo 28:20, nos explica que es hacer un discípulo: enseñarles que guarden todas las cosas que os he mandado; enseñar es algo que lleva tiempo y requiere de esfuerzo tanto de quien enseña como de quien aprende, no hay mejor forma que como lo hizo Cristo con sus discípulos. Es por eso que esta forma llega a ser mas efectiva, porque quien realmente es discipulado y es enseñado día a día, comprende bien lo que es ser seguidor de Cristo, y cuando le recibe e observa cambio y lleva fruto.
Esta tarea no es nada sencilla, pero Cristo en el versículo 20 nos dice que no estamos solos, que El esta con nosotros todos los días. En el libro de Hechos encontramos que se afirma este punto:
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.  (HECHOS 1:8)

Todos aquellos que hemos decidido seguir a Cristo hemos recibido al Espíritu Santo, el cual nos da el poder para compartir a otros, que además nos acompaña todos los días, y es quien debe darnos el valor para dar ese buen testimonio ante el mundo, El mismo es quien debe dar ese testimonio.
6...Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad.  (1 JUAN 5:6b)

Si tu dices ser seguidor de Cristo, si tu te llamas cristiano debes tener bien claro  que tienes este Espíritu el cual te hace diferente. Debemos entender que si dejamos que el Espíritu se manifieste a través de nuestra vida, podremos dar un buen testimonio y podremos cumplir esta gran comisión que Dios nos ha encargado.
Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.  (ROMANOS 8:9)

Duras palabras las de Romanos, pero la realidad es que si no estamos dando un buen testimonio a través de nuestras vidas, es porque no estamos viviendo según el Espíritu y si no estamos viviendo según el Espíritu, probablemente no more en nosotros, por lo tanto no seríamos de Cristo, Analicémonos y busquemos cumplir esta gran comisión, haciendo lo que nos corresponde, y salgamos a buscar a aquellos que no conocen de Cristo, no esperemos a que ellos vengan a nosotros.

El mundo no cree tener la necesidad de Dios, vivimos en un mundo caído donde abunda el pecado y por lo tanto el rechazo hacia Cristo es natural, por lo que debemos salir a buscarles y hacerles ver esa necesidad, como dice en Lucas, "La mies es mucha y los obreros pocos", por lo que te invito ser parte de esos obreros que buscan trabajar en la mies, haciendo discípulos cada día.




martes, 9 de agosto de 2016

"Acumular tesoros en el cielo"

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Mateo 6:19-21

Muchas personas viven preocupados por mejorar su calidad de vida, para sobresalir, pertenecer a un determinado grupo social que pueden traer placeres pasajeros.
A veces nos afanamos tanto por acumular riquezas económicas que sólo nos darán satisfacción por un instante tan breve, porque son cosas que no cambian; que sólo llenan ese vacío por poco tiempo que esa sensación de alegría momentánea, nos incita a buscar y acumular más bienes materiales o llenarnos de ambición para volver a sentir esa chispa de alegría.

Pero lo único que debe importarnos y nuestro único propósito que Dios nos preste vida debe ser agradar a nuestro Creador, buscar su voluntad, pedirle que nos permita conocer su gracia y ser testimonio vivo de fe, esperanza y amor de nuestro Señor Jesucristo.
El único por quien podremos tener esa paz indescriptible que nos ofrece nuestro Padre Celestial:
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mi.
Juan 14:6

Por todo esto debemos buscar hacer tesoros en el cielo, donde no serán hurtados ni se descompondrán, los cuales son los realmente valiosos, porque donde se encuentre lo más importante de nuestra vida está nuestro corazón. Que es lo más importante para Dios, lo que verdaderamente prevalece.
No nos llenemos de ambición buscando acumular y llenarnos de innumerables ganancias que sin importar la cantidad o el trabajo que nos haya costado obtenerlas, las cuales muchas veces son conseguidas mediante robo, injusticia o haciendo daño.
Ni aún siendo dueños de todo el oro del mundo podremos llevarnos algo al morir.

Es mejor buscar de todo corazón acumular tesoros en el cielo, luchar por llevar una vida que agrade a Dios y ser testimonio vivo de su amor y misericordia.

lunes, 8 de agosto de 2016

Habitando al abrigo del Altísimo

El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
Salmo 91:1-2

En el mundo caído en que vivimos, en que pasamos dificultades y padecemos distintas dolencias, muchas veces nos sentimos agobiados por las situaciones  que parecen superarnos por mucho y no vemos una manera de poder resolverlas, a veces nuestros cálculos nos indican que será muy difícil resolver nuestras distintas situaciones o a veces el dolor o la tristeza nos hace sentir que no hay mas para nosotros.

Este mundo es engañoso y nos enseña a tratar de llenar vacíos con cosas que no pueden hacerlo, a amar de una manera que no es amor, a confiar en nuestras habilidades, nuestra tecnología, nuestros recursos, todo esto es mentira y solo hay un lugar a donde podemos encontrar un descanso verdadero, esto es al abrigo del Altísimo ahí es donde debemos vivir.

Dios no nos abandona con nuestro dolor, nuestra tristeza, Él es nuestra esperanza, nuestro castillo, nuestra fortaleza, la solución a nuestras dificultades no está en otra parte sino al abrigo del Altísimo, a Dios es a quien debemos recurrir, donde debemos buscar refugio, Él es quien nos dará respuesta a todo y guía en todo momento, Él es quien nos va a proteger y cuidar amorosamente y por quien y para quien debemos vivir.

A Jesús es a quien debemos llevar nuestras cargas y Él nos dará descanso.

Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

viernes, 5 de agosto de 2016

"GRANDEZA INESCRUTABLE DE DIOS"

Te exaltaré, mi Dios, mi Rey,Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. Cada día te bendeciré,Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre. Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;Y su grandeza es inescrutable. Generación a generación celebrará tus obras,Y anunciará tus poderosos hechos. En la hermosura de la gloria de tu magnificencia,Y en tus hechos maravillosos meditaré. Del poder de tus hechos estupendos hablarán los hombres,Y yo publicaré tu grandeza. Proclamarán la memoria de tu inmensa bondad,Y cantarán tu justicia. Clemente y misericordioso es Jehová,Lento para la ira, y grande en misericordia. Bueno es Jehová para con todos,Y sus misericordias sobre todas sus obras. Te alaben, oh Jehová, todas tus obras,Y tus santos te bendigan. La gloria de tu reino digan,Y hablen de tu poder, Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos,Y la gloria de la magnificencia de su reino. Tu reino es reino de todos los siglos,Y tu señorío en todas las generaciones. Sostiene Jehová a todos los que caen,Y levanta a todos los oprimidos. Los ojos de todos esperan en ti,Y tú les das su comida a su tiempo. Abres tu mano,Y colmas de bendición a todo ser viviente. Justo es Jehová en todos sus caminos,Y misericordioso en todas sus obras. Cercano está Jehová a todos los que le invocan,A todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le temen;Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. Jehová guarda a todos los que le aman,Mas destruirá a todos los impíos. La alabanza de Jehová proclamará mi boca;Y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre.
Salmos 145:1-21

En este bellísimo salmo del Rey David exalta el nombre, bondad, magnificencia y poder del maravilloso Dios que nos creo y a quien servimos.
Nuestro Padre Celestial que es digno de toda alabanza,  honra y gloria.
Cada día debemos bendecirlo, meditar en sus incontables maravillas, exaltar su grandeza, reconocer su poder y las misericordias que tiene con nosotros cada día.

Aún sin merecerlo cada día Dios abre sus manos para derramar bendiciones sobre malos y buenos, porque su amor y misericordia hacia nosotros es más grande que su enojo.

El nombre precioso de Jehová será alabado y enaltecido por generaciones, por todas sus obras será bendecido y los santos hablaran de su poder para hacer saber a los hijos de los hombres sus hechos.
Su reino será eterno, por los siglos de los siglos.

Su gran amor nos sostiene a todos los que caemos o que sufrimos tristeza y opresión, conoce nuestro corazón, cada herida que tenemos y en su infinita bondad y misericordia renueva nuestras fuerzas como las águilas.
Inunda nuestro corazón de paz si de corazón claman a Él y nos rendimos humildemente a su voluntad, siempre está cercano a quienes invocan su Santísimo Nombre de corazón y obedecen sus designios.

Para nuestro Dios nada es oculto, Él conoce los deseos de cada corazón y se los cumple a todos aquellos que le temen, que invocan su nombre y reconocen su poder.
Él escuchará su clamor de todos aquellos que de corazón le buscan y Él los salvará.
Jehová es recto y justo en todos sus caminos, guarda a todos los que lo aman, más destruirá a los impíos.

Reconozcamos y publiquemos su grandeza, sus incontables maravillas y creaciones, meditemos y demos gracias cada día por sus misericordias y bondades, enaltezcamos Su Nombre con alabanzas, cánticos y danzas. 
Servimos a un Dios Omnipotente y bueno.

jueves, 4 de agosto de 2016

"SER DADORES ALEGRES"

3.Honra a Jehová con tus bienes,Y con las primicias de todos tus frutos; 
4.Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.
Proverbios 3:9-10

Dios cada mañana que nos da nueva oportunidad de vivir también junto con ese aliento de vida nos colma de favores y misericordias.

Empezamos nuestras labores diarias, sobre todo laborales,  para ganarnos el sustento diario.
Pero debemos recordar que Dios notifico esa ley desde que dictó sus mandamientos a Moisés; y uno de ellos fue dar las primicias para Él,
no porque Él necesite algo, puesto que todo por Él fue hecho y todo es de Él,  sino que es un signo de humildad y gratitud a nuestro Dios todopoderoso que nos cuida y bendice siempre.

Dios en su infinita bondad y misericordia nos da todo lo que necesitamos, es nuestro proveedor, nos cuida y protege amorosamente.
Nos da trabajo, sustento y todo lo necesario para sobrevivir.
El promete bendecirnos si nosotros obedecemos dando a Él las primicias de lo que nos da,  pero no debemos hacerlo por interés, sino por gratitud, amor, humildad y tratando de cumplir nuestro principal objetivo; el cual debe ser agradar a nuestro Dios, nuestro Padre bueno y amoroso que jamás nos falla.

En el libro de Malaquias incluso Dios nos pide que lo pongamos a prueba:
Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
Malaquías 3:10

Debemos recordar que Dios no es hombre para mentir, que Él es perfecto y nos ama profundamente y que nos bendecirá si obedecemos sus preceptos, pero no debemos hacerlo por interés a lo que podamos recibir de Él, sino por amor a nuestro Padre Celestial.

¿O sólo yo y Bernabé no tenemos derecho de no trabajar? ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño? ¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley? Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?
1 Corintios 9:6-11

No olvidemos que vivimos del fruto de nuestro trabajo y esfuerzo y que debemos dar de corazón las primicias de esos frutos a nuestro Dios, quien nos ama y bendecirá grandemente. 
Pero hagamoslo de corazón y no por interés de lo que podamos recibir.

miércoles, 3 de agosto de 2016

"LO IMPORTANTE PARA DIOS, ES EL CORAZÓN"

Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
1 de Samuel 16:7

Cuando Dios escogió a David para ser rey en Israel; de todos los candidatos puso a quien probablemente en apariencia era el menos adecuado para esa tarea. Sin embargo él fue quien Dios quiso que fuera el rey, por el simple hecho de que a pesar de que Dios conoce nuestro exterior y nuestro físico, pues Él nos dió vida y nos fue dando forma desde el vientre de nuestra mamá, pero para Él lo mas importante es nuestro corazón, nuestras intenciones, nuestros sentimientos, lo que pensamos, Dios sabe perfectamente como actuaríamos en determinadas situaciones, Él nos conoce y sabe exactamente quienes somos.

Nuestra vista nos puede engañar, podemos calificar a una persona solo al verla, podemos creer que una persona es "mejor" que otra, por la ropa que tiene, por la apariencia que tiene, esto es algo peligroso y debemos tener mucho cuidado al hacerlo, debemos pedir ayuda a nuestro Padre para que podamos también ver el corazón de los demás y no dejarnos llevar solo por nuestra vista, ya que esto puede ser un engaño muy grande.

Vivimos en un mundo que se deja q
guiar por las apariencias o juzga a partir de ahí. A veces sin siquiera darnos la oportunidad de conocer a la gente que con algún propósito Dios pone en nuestro camino.
Sin procurar ver realmente con los ojos del alma y llegar así a conocer lo que de verdad importa de los seres humanos y lo único que agrada a Dios: UN CORAZÓN PURO Y SINCERO QUE LO AME Y TENGA LA FIRME INTENCIÓN DE SERVIRLE.

Debemos pedir a Dios que nos ayude a ver lo más importante en las demás personas; es decir, su corazón y preocuparnos porque nuestro propio corazón tenga como principal propósito sea agradar a Dios.

ENTENDIENDO LA GRACIA DE DIOS

Muchas veces hemos oído hablar de la gracia, de hecho uno de mis versículos favoritos y que quizás muchos hemos escuchado alguna vez es:

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
no por obras, para que nadie se gloríe.  (Efesios 2:8 y 9)

Este versículo le da un peso importante a la palabra GRACIA, pero si analizamos toda la Escritura podemos observar que esta palabra tiene un peso importante no solo en estos versículos sino en toda la Escritura.

Por Gracia:
- Dios no destruyo a todos los hombres, permitiendo que Noe y su familia entraran al arca
- Dios sacó al pueblo de Israel de la tierra de Egipto
- Dios establecion la Ley para su pueblo
- Dios envió a su Hijo a morir por los pecados de todos
- Dios permite que ahora seamos salvos.

Pero que es la gracia, muchas veces podemos haber oído que la gracia es un regalo, o es un favor no merecido, pero probablemente no lo entendemos del todo el significado de la gracia.

Si revisamos la Biblia y nos vamos al libro de Juan nos encontramos un relato con el cual podemos entender y dejar de una forma mas clara que es la gracia, en que consiste y porque es tan importante.
Yéndonos al capitulo 8 de Juan encontramos este pasaje:

Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio,
le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio.
Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?  (san Juan 8:3 - 5)

Esta parte de la Escritura nos narra como un grupo de religiosos llevan ante Jesús a una mujer que fue sorprendida en adulterio, y ellos le preguntan que hacer con esta mujer, basándose en lo que la ley dice, según ellos deberían apedrearla. Y la realidad es que la Biblia es clara y en el antiguo testamento dice:

10 Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos. (Levitico 2:10)

Es decir, lo que decían los hombre era cierto, la mujer debía ser apedreada por el pecado que había cometido, pero, no solo la mujer, también el hombre, con quien cometió adulterio, pues el versículo claramente lo dice: serán muertos. Pero lo que llama la atención no solo es que este grupo de religiosos querían hacer cumplir la ley a medias, sino que la forma en que querían hacerlo:

Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. (San Juan 8:6)

Los escribas y fariseos llevan a la mujer ante Jesús no realmente porque les interesaba que la mujer fuera juzgada, sino para poder acusar a Jesús, ya sea de una persona dura que condena a una mujer, o una persona suave que permite el pecado y perdona a una mujer pecadora.

Pero la respuesta de Cristo es totalmente inesperada para este grupo de personas, Jesús les responde:

Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.  (San Juan 8:7)

Jesús no pasa por alto el pecado de la mujer, Jesús conoce la ley, pero también conoce el corazón de aquellos que acusan a la mujer, es decir, sabia cuales eran sus intenciones es por eso que les deja en sus manos el juicio, pidiéndoles que aquel que no tenga pecado en su vida se al primero en arrojar la piedra contra la mujer que acusan de ser pecadora. Lo que hizo Cristo fue confrontarles a ellos mismos, sabiendo que en su corazón había pecado, y les pidió que se analizaran y si es que podían decir que no había pecado en ellos entonces que fueran los primeros en arrojar la piedra.

Pero, que sucedió: Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. (San Juan 8:9), cada uno de los acusadores se dio cuenta que no podía hacer juicio contra esta mujer, pues su condición era similar a la de ella, y poco a poco se fueron retirando del lugar, quedando solamente Cristo y la mujer.

Probablemente Jesús sabia que cada uno se iría sin poder juzgar a esta mujer, y al ver que esto ocurrió le preguntó: ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? (San Juan 8:10), haciendo evidente una sola cosa, que en el lugar solo quedaba Cristo y la mujer.

A esto la mujer constesta y Jesús termina diciendo:
11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más. (San Juan 8:11)

Esta última frase es la que nos enseña el significado de la gracia, cuando Jesús les dice que el que no tenga pecado sea el primero en arrojar la piedra contra la mujer, sabía que nadie estaba libre de pecado, excepto ÉL mismo, cuando cada uno fue dejando el lugar y solo quedaba ÉL con la mujer, sabemos que Él como Hijo de Dios, Santo que nunca había cometido pecado, era el único que podía haber arrojado la piedra contra la mujer, haciendo cumplir la ley de esta forma. La mujer sabia que había cometido un pecado, al ser descubierta lo mas probable es que pensara que vendría el castigo,y probablemente se vió sorprendida de que nadie le arrojara ni una piedra, pero no sabia que pasaría con ella. Entonces es donde aparece la gracia de Dios a través de Jesucristo, diciéndole "Ni yo te condeno, vete, y no peques más".

Esta frase nos deja ver varias cosas:
- al decirle no peques más, entendemos que la mujer si había pecado y merecía el castigo.
- al permanecer en el lugar, Jesús deja claro que el era el único con la autoridad para condenar a la mujer.
- al decirle ni yo te condeno, Jesús le estaba dando a conocer la gracia de Dios, la mujer no hizo nada para que la perdonaran, pero aun así Cristo le perdono, sin ninguna razón solo la perdonó.
- Al decirle no peques mas, esta creando un compromiso con la mujer diciéndoles yo te estoy dando el perdón, ahora tu cambia tu forma de vivir, te estoy dando una segunda oportunidad.

Pero podríamos pensar, entonces no fue justo Cristo pues la mujer al ser pecadora, merecia ser apedreada, el detalle esta en que Cristo ocuparía el lugar la mujer, sabía que este pecado de adulterio que había cometido la mujer, lo llevaría el en su propio cuerpo al morir en la cruz, es decir el pecado sería castigado, y no solo ese pecado, sino todos los pecados de la humanidad, incluidos los tuyos y los mios.

Esta es la gracia, probablemente no la comprendemos porque nos falta humildad para entender nuestra condición, la mujer entendió su condición, es hasta que nos damos cuenta de la condición espiritual que tenemos, cuando entenderemos lo que es la gracia de Dios y nos veremos reflejados en esta mujer que al estar a un paso de la muerte, recibió el perdón y recibió una oportunidad mas para ya no pecar y mantenerse en comunión con Dios. Y en ese momento no solo entenderemos lo que es la gracia, sino que también viviremos agradecidos con Dios por lo que hizó por nosotros, y como la mujer buscaremos no pecar mas.



martes, 2 de agosto de 2016

"PROTECCIÓN DIVINA EN TIEMPOS DIFÍCILES"

1.Alzaré mis ojos a los montes;¿De dónde vendrá mi socorro? 
2.Mi socorro viene de Jehová,Que hizo los cielos y la tierra. 
3.No dará tu pie al resbaladero,Ni se dormirá el que te guarda. 
4.He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel. 5.Jehová es tu guardador;Jehová es tu sombra a tu mano derecha. 
6.El sol no te fatigará de día,Ni la luna de noche. 
7.Jehová te guardará de todo mal;El guardará tu alma. 
8.Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.
Salmos 121:1-8

A veces cuando pasamos por pruebas tan difíciles que sentimos que nos vencerán porque nuestras fuerzas se extinguen rápidamente, o que no encontramos solución a un problema nos invade un profundo sentimiento de soledad y desesperación.

Pero en este precioso Salmo 121, Dios nos recuerda que Él nos protege, que ni por un segundo nos abandona, que de nuestro Dios bueno y todopoderoso que creo los cielos y la tierra viene nuestro socorro.
Que ninguna enfermedad, problema, fatiga o incluso desinterés en la vida nos vencerá, porque nada es mayor que Él, porque nos promete que no nos dejará resbalar y mucho menos caer, Dios jamás duerme, mientras estamos por esta vida prometió estar con nosotros, aún cuando Jesús se fue a los cielos y se sentó a la derecha del Padre, no nos dejó, envio a su Espíritu Santo a morar con nosotros e inundarnos de Él:
Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
Juan 14:16

Dios renueva nuestras fuerzas para continuar y salir victoriosos de cualquier prueba y darle la honra y la gloria a Él, que jamás nos abandona,  que cuida y protege todo nuestro ser, que cuida y guarda nuestra alma de todo mal.

Sólo recordemos siempre su inmenso amor y poder, que antes de poner alguna prueba ya ha creado antes la solución.

El cuida siempre nuestra entrada y nuestra salida para siempre.
El amor de Dios es incondicional y su misericordia eterna.

lunes, 1 de agosto de 2016

"CONFIAR PLENAMENTE EN DIOS"

20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,
21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. 

Después de que Dios bendijo grandemente a Job permitió que Satanás le quitara todas sus cosas. Al parecer Job tenía una muy buena relación con Dios y un amor por Dios muy grande ya que la Biblia nos muestra que él no se enojó ni tampoco se muestra triste ni angustiado, las palabras de Job no muestran otra cosa sino una confianza plena en Dios y una vida de alabanza continua a Dios

En Job 2:9-10, después de que Job también pierde su salud; literalmente se encontraba sufriendo y aún parece haber perdido el amor de su esposa, quien era su compañera de vida y seguramente alguien en quien tenía gran confianza y por quien sentía gran amor le dijo palabras muy duras en el versículo 9:

9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. 

A lo que Job respondió:
10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios. 

Vemos de nuevo su confianza en Dios y su sujeción a Él, vemos como se encuentra determinado a seguir viviendo de manera agradable a Dios y de como su fe y amor por Dios parecen inquebrantables (desde luego esta fuerza y estas cosas que habían en el corazón de Job solo podían venir de parte de Dios).

Podemos ver como muchas circunstancias pueden salir de nuestro control, nuestra salud, nuestra economía, la relaciones con las personas que queremos pueden verse afectadas. Podemos darnos cuenta de como no tenemos nada que sea totalmente sólido, de como nuestras vidas son tan delicadas, de como aún las personas a quien amamos pueden fallarnos, la misma tierra sobre la que nos encontramos se mueve, la única certeza que podemos tener es Dios. 

Deuteronomio 32:4
El es la Roca, cuya obra es perfecta,
Porque todos sus caminos son rectitud;
Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él;
Es justo y recto.

Dios es el único en quien podemos confiar plenamente, a quien debemos entregarle nuestras cargas, nuestros temores y en amor buscar obedecerle y saber que Él es quien nos da todo y nos bendice grandemente y suple todas nuestras necesidades y aún en los momentos de dificultad darle gracias a Dios por todas las cosas que nos da y aún en el sufrimiento que llegamos a agradecerle y confiar en Él.

Filipenses 4:6-7
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

En muchas de las pruebas que vivimos día a día, quizá de quien menos lo esperamos (familiares y/o amig@s), nos fallan o hasta nos juzgan duramente dejando heridas que duelen por mucho tiempo.
Pero recordemos que somos seres humanos, que somos imperfectos y que podemos fallarle incluso a quien más amamos aún sin intención, pero nuestro Padre Todopoderoso es perfecto y nunca nos fallará, sin importar la circunstancia que estemos viviendo, debemos siempre tener puesta nuestra mirada en Él, en el creador de todo el universo, nuestro Padre amoroso que nunca nos abandona.