18.sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,
19.sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
1 Pedro 1:18-19
En ocasiones desperdiciamos la vida en cosas vanas que no son de provecho para nuestro ser, mucho menos para nuestra alma, corazón y espíritu.
Todo esto nos aleja de la presencia de Dios y llevar una buena comunicación con Él.
Dios nos creo con inmenso amor y aunque con el pecado le hemos fallado grandemente, en su gran bondad y por el infinito amor que nos tiene envió a su Hijo a morir en la cruz para nuestra salvación.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:16
Es tan grande el amor de Dios por la humanidad, que envió a su único hijo a morir por nosotros, como sacrificio puro, El justo por los injustos, ( Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;
1 Pedro 3:18)
para que por medio de su preciosa sangre, pudiéramos obtener el perdón y la salvación para poder algún día estar en Su presencia.
Valemos tanto para Dios, que a pesar de que con su gran poder pudo destruir la humanidad por completo, su amor y misericordia hacia nosotros son más grandes y nos rescató del pecado por medio de la preciosa sangre de Jesús.
El apóstol Pedro nos recuerda que Dios nos eligió, que somos linaje escogido, a pesar de no ser pueblo Dios nos hizo serlo y nos dio el sello de ser salvos por medio de la sangre preciosa de Cristo.
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.
1 Pedro 2:9-10
Por todo esto debemos recordar siempre lo valiosos que somos para nuestro Padre Eterno, que no dudo en enviar a su único hijo siendo inocente, a morir crucificado, para rescatarnos del pecado.
Que nos llamo de las tinieblas a su luz admirable, para ser portadores y predicadores del Evangelio, debemos servirle compartiendo su Palabra y recordando siempre cuan valiosos para Nuestro Papá del cielo, nuestro Creador bueno que nos muestra su misericordia cada día.
Y nos debemos olvidar que fuimos comprados por la preciosa sangre de Nuestro Señor Jesucristo, gracias a su infinito amor y bondad.
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:12
viernes, 29 de julio de 2016
jueves, 28 de julio de 2016
"APROVECHAR EL TIEMPO BUSCANDO A DIOS"
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Efesios 5:15-20
Hoy en día vivimos de manera tan acelerada, que pasamos sin apreciar y valorar grandes cosas.
Nos hacemos adictos al trabajo o a otras cosas que nos alejan cada vez más de Dios, de llevar una vida espiritual que a Él le agrade.
Olvidamos y damos por hecho cosas que son bendiciones como los alimentos o despertar y tener una nueva oportunidad para agradecer y agradar a Dios.
Debemos tener un corazón dispuesto a conocer, buscar la presencia y voluntad de Dios, como se lo dijo a Josué:
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
Josué 1:8
Con el corazón dispuesto hacia Él debemos tener la sensatez y sabiduría de buscar la voluntad de Dios, en oración, en su palabra, dando buen testimonio a los hermanos.
Asimismo pedir a Dios en el nombre de Jesús que el Espíritu Santo que habita en nosotros nos de paz y gozo frutos de Él mismo qmismosue nos ayuden a transmitir esos mismos frutos y otros a los demás.
Su Palabra dice que aquel que esté triste se acerque a Dios en oración y quien este feliz cante alabanzas, pero lo importante es siempre buscar Su Presencia.
Cantar, alabar, danzar y glorificar siempre su Santo Nombre, reconociendo que gracias a su misericordia tenemos tantas bendiciones y que todo lo que tenemos es por su infinito y gran amor.
Efesios 5:15-20
Hoy en día vivimos de manera tan acelerada, que pasamos sin apreciar y valorar grandes cosas.
Nos hacemos adictos al trabajo o a otras cosas que nos alejan cada vez más de Dios, de llevar una vida espiritual que a Él le agrade.
Olvidamos y damos por hecho cosas que son bendiciones como los alimentos o despertar y tener una nueva oportunidad para agradecer y agradar a Dios.
Debemos tener un corazón dispuesto a conocer, buscar la presencia y voluntad de Dios, como se lo dijo a Josué:
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
Josué 1:8
Con el corazón dispuesto hacia Él debemos tener la sensatez y sabiduría de buscar la voluntad de Dios, en oración, en su palabra, dando buen testimonio a los hermanos.
Asimismo pedir a Dios en el nombre de Jesús que el Espíritu Santo que habita en nosotros nos de paz y gozo frutos de Él mismo qmismosue nos ayuden a transmitir esos mismos frutos y otros a los demás.
Su Palabra dice que aquel que esté triste se acerque a Dios en oración y quien este feliz cante alabanzas, pero lo importante es siempre buscar Su Presencia.
Cantar, alabar, danzar y glorificar siempre su Santo Nombre, reconociendo que gracias a su misericordia tenemos tantas bendiciones y que todo lo que tenemos es por su infinito y gran amor.
miércoles, 27 de julio de 2016
Confiando y decidiendo con la dirección de Dios
A veces vamos por la vida tomando decisiones, algunas buenas y otras no mucho.
A veces tenemos que pagar consecuencias cuando estas decisiones son erróneas, pero como seres humanos llenos de errores y defectos.
Por eso es bueno dejarnos guiar por Dios, buscar en oración su voluntad...
5 Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia prudencia.
Debemos tener la humildad y reconocer su poder, amor y grandeza y que sin El no podemos, que Dios siempre quiere lo mejor para sus hijos.
6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
Proverbios 3:5-6
Dios en su gran bondad y misericordia nos bendice cada día de diferentes maneras y en todas las áreas de nuestra vida.
Debemos con todo nuestro corazón agradecer su infinito amor y poder que se manifiesta en nuestras vidas.
La gratitud es una virtud que nos engrandece y muestra la humildad de nuestro corazón, más aún si esta gratitud y reconocimiento es para nuestro Dios, nuestro Creador Todopoderoso y bueno.
lunes, 25 de julio de 2016
"PERMANECER EN EL AMOR DE DIOS"
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
Juan 15:1-9
Cuando recibimos a Cristo en nuestro corazón por medio de la oración de fe, empezamos una nueva vida que agrade a Dios, porque todo las pruebas que pasamos son para nuestro bien como Él lo prometió que todas las cosas nos ayudan a bien.
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Romanos 8:28
Cuando recibimos a Jesús como nuestro Señor y Salvador, el Espíritu Santo entra en nuestro corazón y por medio de Él recibimos frutos que es nuestro deber como cristianos multiplicar y dar testimonio de esto para Gloria y Honra nuestro Padre Celestial:
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Gálatas 5:22-23
Fuimos bendecidos con algunos de estos frutos y cada día debemos tratar de llevar buen fruto.
Para lograrlo debemos permanecer en Él, siguiendo sus caminos y permaneciendo en su gran amor y obediencia.
Recordando siempre que Él nos amo primero.
Pero todo aquel que no permanece en el amor de Cristo ni da buen fruto mediante nuestra vida como testimonio y vive alejado de la vida que a Él le agrada, será arrancado y echado al fuego.
Pero nosotros como cristianos y templo del Espíritu Santo debemos llevar buen fruto a nuestro prójimo, dando buen testimonio de nuestra fe para glorificar el nombre de nuestro Dios viviente.
Juan 15:1-9
Cuando recibimos a Cristo en nuestro corazón por medio de la oración de fe, empezamos una nueva vida que agrade a Dios, porque todo las pruebas que pasamos son para nuestro bien como Él lo prometió que todas las cosas nos ayudan a bien.
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Romanos 8:28
Cuando recibimos a Jesús como nuestro Señor y Salvador, el Espíritu Santo entra en nuestro corazón y por medio de Él recibimos frutos que es nuestro deber como cristianos multiplicar y dar testimonio de esto para Gloria y Honra nuestro Padre Celestial:
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Gálatas 5:22-23
Fuimos bendecidos con algunos de estos frutos y cada día debemos tratar de llevar buen fruto.
Para lograrlo debemos permanecer en Él, siguiendo sus caminos y permaneciendo en su gran amor y obediencia.
Recordando siempre que Él nos amo primero.
Pero todo aquel que no permanece en el amor de Cristo ni da buen fruto mediante nuestra vida como testimonio y vive alejado de la vida que a Él le agrada, será arrancado y echado al fuego.
Pero nosotros como cristianos y templo del Espíritu Santo debemos llevar buen fruto a nuestro prójimo, dando buen testimonio de nuestra fe para glorificar el nombre de nuestro Dios viviente.
domingo, 24 de julio de 2016
RESTAURACION VERDADERA
Algunas veces hemos escuchado acerca de que es necesario que haya una restauración, pero que es restauración, poniéndolo en términos sencillos la restauración es buscar que alguna cosa en particular regresé a su estado original.
Pensemos en una obra de arte, cuando es terminada, puede ser una escultura, pintura, una obra arquitectónica, al ser terminadas todas estas obras que pudimos imaginar son alejadas del artista, de aquel que los creo, y vamos a encontrarnos que comparten 4 características comunes:
- Todas fueron realizadas por un hombre (el artista)
- Todas están hechas de ciertos materiales
- Con el paso del tiempo se irán deteriorando
- TODAS REQUIEREN O REQUERIRAN DE SER RESTAURADAS
Este último punto es clave, cualquier obra realizada va a necesitar una restauración, pero debemos considerar algunos puntos importantes para restaurar esta obra:
- Necesitamos darnos cuenta de la necesidad que tiene la obra de ser restaurada, es decir apreciar el deterioro que esta teniendo.
- Comprender que si no se lleva a cabo la restauración, la obra esta en riesgo de desaparecer.
- Necesitamos buscar al indicado para restaurarla.
- Una vez que lo encontremos, lo mas importante el dejar la obra en sus manos, confiando que sabrá hacer su trabajo.
Pero cualquier restauración que se le haga a estas obras no va a ser completa, si lo analizamos nos vamos a dar cuenta que la obra nunca quedará como el original, ya que el artista, los materiales y las circunstancias no serán las mismas.
Pero existe una obra, la obra mas grande antes realizada que tiene actualmente esa necesidad de ser restaurada, lo importante es que esta obra a diferencia de las demás si puede restaurarse verdaderamente.
Génesis 1:26 y 27
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
Esta es la obra mas grande, el hombre, Dios realizo toda la creación de forma detallada, pero al hombre lo hizo de forma especial, a su imagen y semejanza, con el hombre Dios completó su obra pero para Dios el hombre realmente era su obra, lo demás solo era el lugar donde lo iba a colocar.
Génesis 1:31
31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
Su expresión al terminar fue ERA BUENO EN GRAN MANERA, no solo era bueno, sino que era muy bueno, tanto que Dios reposa el séptimo día, como aquel artista que después de meses o años de haber trabajado en su obra, al verla terminada descansa contemplando su obra.
Pero esta obra que era buena en gran manera un poco después dejo de ser buena:
Génesis 3:6
6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
Al desobedecer el hombre a Dios, después de que Dios le había mandado no comer solamente de ese árbol en Génesis 2, ahora se cumple lo que Dios había dicho, que si comiera morirían, y así el hombre muere no físicamente, sino espiritualmente al quedar separado de Dios, y como vimos al inicio la obra al ser separada del artista se fue deteriorando, tanto que en Génesis 6:5 y 6 dice:
5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.
6 Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.
Esta separación continuó, y el deterioro continuo, tanto que ha llegado hasta nuestros días, y vemos y oímos de violencia, muerte, guerras, hambres, consecuencia de estar separados de nuestro creador, El hombre ha buscado desde su perspectiva restaurar a la humanidad con sus propios medios, con sus filosofías, con religiones o sectas, pero siempre manteniéndose separados del creador, por lo que la obra sigue deteriorándose:
Romanos 3:10 - 12
10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;
11 No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
No hay quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Esta sigue siendo la situación actual como hombres, pero gracias a la misericordia y gracia de Dios, de nuestro creador, del único que sabe como era la obra original, Él único que sabe con que medios se podía restaurar, enviando a Cristo a morir por nuestros pecados, nos ofrece ese camino a la restauración verdadera:
Romanos 5:19
19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
Cristo al obedecer vino a ser ese medio el único necesario para poder llevar a cabo la restauración verdadera.
Probablemente algunos de nosotros estamos pasando por luchas por algún vicio, algún mal hábito, una mala costumbre, malas compañías, o algún problema donde sentimos que cada día nos vamos deteriorando mas y mas, y hemos buscado en nuestras propias fuerzas y separados de nuestro creador, restaurarnos a nosotros mismos, esto no ha hecho solamente que agotemos nuestras fuerzas, nuestros recursos y al final sigamos deteriorándonos. La clave es que la restauración del hombre y la de Dios son diferentes>:
- El hombre busca restaurar solo cubriendo imperfecciones lo que hace que la obra no regrese a su estado original, causa principal por la cual las restauraciones realizadas por el hombre no llegan realmente a ser verdaderas.
- Dios restaura quitando las imperfecciones (pecado) lo que hace que su obra sea restaurada.
San Juan 14:6
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Jesús dice que Él es el único que nos lleva hacia el creador, esta invitación que nos hace es para que verdaderamente seamos restaurados, Nosotros a diferencia de las demás obras tenemos la ventaja de que nuestro creador todavía existe y no solo eso, sino que también busca que su obra sea restaurada. Así que estemos en la circunstancia que sea, sin importar cual sea, debemos dejarnos en manos del experto y así experimentaremos primero esa restauración espiritual que es nuestra primera necesidad, para que después todas esas imperfecciones sean quitadas, y si ya estamos en las manos de Dios, seguramente veremos cada día que Dios como el artista creador, no va a dejar que su obra siga deteriorándose.
viernes, 22 de julio de 2016
En la alegría y en la tristeza Dios está con nosotros
Dios creó distintas emociones para los seres humanos y permite que pasen cosas que las desencadenan, Dios nos permite reír y también permite que pasemos situaciones en las que lloramos, Dios no nos promete que siempre vamos a estar alegres y riendo, Él sabe que a veces vivimos momentos difíciles en los que nos es imposible poder estar llenos de alegría y risa, Jesucristo mismo experimentó dolor y tristeza, por lo que Dios no es ajeno a nuestros sentimientos ni a nuestro sufrimiento.
En Santiago 5:13 Dios nos dá una guía sobre como debemos manejar nuestros estados de ánimo:
Santiago 5:13 ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.
No cabe duda de que nuestro Dios nos ama y quiere que sea cual sea nuestro estado de ánimo estemos en comunión con Él; le compartamos lo que sentimos y lo que vivimos, quiere que si estamos alegres nos acerquemos a Él con alabanzas y si estamos tristes o afligidos nos acerquemos a Él en oración, pero siempre, sin importar cual sea nuestra situación Dios quiere que nos acerquemos a Él y está ahí para escucharnos por su amor y gracia.
Dios no nos promete que nunca sufriremos pero si nos promete estar con nosotros en cualquier situación y momento difícil de nuestras vidas. Él es nuestra roca y nuestro castillo, en Él debemos confiar.
Salmos 18:2
Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.
jueves, 21 de julio de 2016
Viviendo una vida agradable a Dios
En su amor, misericordia y justicia, Dios nos reconcilió para con Él por medio de su Hijo Jesucristo quien llevó a cabo un sacrificio que era imposible hacer para los seres humanos. En su gracia nos perdonó y nos hizo nuevas criaturas.
2 Corintios 5:17-18
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;
Ser una nueva criatura implica que debemos vivir en santidad agradando a Dios, buscando su voluntad y obedecerle, si el Espíritu Santo ahora mora en nosotros debemos pedirle a Dios que nos guíe y que nuestras acciones a cada instante sean dirigidas por Él, dando testimonio a los demás del amor de Dios en nuestras vidas como embajadores que somos de Él y como nos lo indica Pedro en su primera carta, debemos ser cuidadosos sobre como actuamos en nuestras vidas y como tomamos cada una de nuestras decisiones.
1 Pedro 1:17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación;
Debemos vivir de una forma agradable a Dios, no por miedo al castigo sino por amor a Dios y conscientes de que fuimos comprados con la sangre de Cristo
miércoles, 20 de julio de 2016
"LA HOMOSEXUALIDAD ANTE LOS OJOS DE DIOS"
Dios creó al hombre a su imagen y semejanza.
Hizo al hombre y mujer para vivir en pareja, unirse en una sola carne y complementarse y ayudarse viviendo una vida que agrade a Dios, una relación de amor y respeto y de por vida.
Conforme al paso de los años, la humanidad a ido viendo como normales prácticas como la homosexualidad, algo que desagradable a Dios completamente:
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
1 Corintios 6:9
Cuando Jesús murió, padeció y resucitó en la cruz, lo hizo por amor a todos, sin excepción de personas. Dios nos ama a todos pero no ama al pecado, en este caso la homosexualidad, que es abominación para Él.
No te echarás con varón como con mujer; es abominación.
Levítico 18:22
Nosotros como cristianos debemos fomentar el inmenso amor que Dios nos da, nos ofrece y demuestra cada día.
Hablar a estas personas que llevan a cabo está practica, que sienten un vacio en el alma y llenan con prácticas como la homosexualidad, que con el paso del tiempo van haciendo más daño en el Espíritu de quien lo hace.
Dios ama a toda su creación, pero aborrece el pecado, no importa el tipo de pecado, toda clase de pecado es abominación y en especial aquella en la que usamos el templo del Espíritu Santo, que es nuestro cuerpo.
El ser humano se ha corrompido a tal grado, que a la mayoría a incorporado a su diario vivir la homosexualidad como algo normal, se hacen leyes para que puedan tener derecho a unirse en matrimonio o tener niños en adopción.
Para Dios no es agradable la homofóbia o discriminación, que hagamos daño o juzguemos a personas que la práctican, aún así la homosexualidad no es un agradable a Él, pero nosotros como cristianos, hijos del Dios verdadero, debemos hablar a todos aquellos a quienes tengamos oportunidad, de la salvación, del gran sacrificio que por amor a nosotros hizo nuestro Señor Jesucristo.
Hizo al hombre y mujer para vivir en pareja, unirse en una sola carne y complementarse y ayudarse viviendo una vida que agrade a Dios, una relación de amor y respeto y de por vida.
Conforme al paso de los años, la humanidad a ido viendo como normales prácticas como la homosexualidad, algo que desagradable a Dios completamente:
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
1 Corintios 6:9
Cuando Jesús murió, padeció y resucitó en la cruz, lo hizo por amor a todos, sin excepción de personas. Dios nos ama a todos pero no ama al pecado, en este caso la homosexualidad, que es abominación para Él.
No te echarás con varón como con mujer; es abominación.
Levítico 18:22
Nosotros como cristianos debemos fomentar el inmenso amor que Dios nos da, nos ofrece y demuestra cada día.
Hablar a estas personas que llevan a cabo está practica, que sienten un vacio en el alma y llenan con prácticas como la homosexualidad, que con el paso del tiempo van haciendo más daño en el Espíritu de quien lo hace.
Dios ama a toda su creación, pero aborrece el pecado, no importa el tipo de pecado, toda clase de pecado es abominación y en especial aquella en la que usamos el templo del Espíritu Santo, que es nuestro cuerpo.
El ser humano se ha corrompido a tal grado, que a la mayoría a incorporado a su diario vivir la homosexualidad como algo normal, se hacen leyes para que puedan tener derecho a unirse en matrimonio o tener niños en adopción.
Para Dios no es agradable la homofóbia o discriminación, que hagamos daño o juzguemos a personas que la práctican, aún así la homosexualidad no es un agradable a Él, pero nosotros como cristianos, hijos del Dios verdadero, debemos hablar a todos aquellos a quienes tengamos oportunidad, de la salvación, del gran sacrificio que por amor a nosotros hizo nuestro Señor Jesucristo.
martes, 19 de julio de 2016
"LIBRES DE LA ESCLAVITUD DEL PECADO"
Lucas 4:16-21
Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.
Por medio de los profetas fue anunciado el nacimiento de Jesús al mundo, que traería consigo libertad, ee por nosotros frente al Padre, para que todos los que creamos en Él y pidamos las cosas en su nombre, Dios nos lo dará.
Jesús nos libero de la esclavitud del pecado, al recibirlo en nuestro corazón como nuestro Señor y Salvador, el Espíritu Santo habita en nuestro interior para ser esa luz que nos da nuestro Señor Jesucristo.
Hay muchos tipos de esclavitud en los que vivimos, pero con su sangre bendita Jesús nos liberó de todos ellos, trajo consigo no sólo libertad física sino de Espíritu, luz en nuestro ser y paz que sobre pasa todo entendimiento.
Vino a sanarnos a los quebrantados de corazón, a los que las heridas que la vida o los demás nos han causado sean sanadas mediante su enseñanza, su amor y su entendimiento; porque a pesar de los pecados que cometemos, Él también conoce y ve en nuestro corazón cuando hay sincero arrepentimiento.
Juan 8:1-36
y Jesús se fue al monte de los Olivos. Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba. Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más. Otra vez Jesús les habló, diciendo:Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero. Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy. Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie. Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí. Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais. Estas palabras habló Jesús en el lugar de las ofrendas, enseñando en el templo; y nadie le prendió, porque aún no había llegado su hora. Otra vez les dijo Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, pero en vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis venir. Decían entonces los judíos: ¿Acaso se matará a sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir? Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis. Entonces le dijeron: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: Lo que desde el principio os he dicho. Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero; y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo. Pero no entendieron que les hablaba del Padre. Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo. Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada. Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.
Jesús nos enseñó que todo lo que vino hacer a este mundo, lo hizo por El Padre y sobre todo que Dios siempre estaba con Él en todo momento, porque el todo lo que hacia es para agradarle, así como debemos hacer nosotros.
Jesús nos vino a dar libertad, nos vino a dar luz y paz, a liberarnos de la esclavitud de todo tipo de pecado.
Aquel que envió a Jesucristo para redención de nuestros pecados, es el mismo Dios que nos perdona y tiene misericordia de nosotros, sin olvidar que somos polvo, que mira dentro de nuestros corazones y conoce nuestras necesidades.
"TODO LO QUE PIDAMOS EN EL NOMBRE DE JESÚS"
Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.
Juan 14:13-14
Es una promesa tan grande la que Jesús nos dejo en este versículo, una vez más, sólo nos pide obediencia y fe.
Hacer oración es comunicarnos con Dios, con nuestro Padre Celestial, hablar con Él de todas las alegrías y pesares que trae nuestro corazón, porque aunque nada es oculto para Él, como cualquier padre le hace feliz que sus hijos se refugien en Él y busquen su consejo y consuelo.
Pero si hacemos esta oración como Jesús nos dice, pidiendo todo en Su Nombre será glorificado su Nombre y El lo hará si tenemos fe.
Pero todo esto también nos es dado por gracia, mediante el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz, es un gran privilegio poder comunicarnos con Dios gracias al perdón de nuestros pecados que nos fue dado por medio de la sangre de Cristo.
Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;
Mateo 27:51
Nuestros antepasados tenían que hacer sacrificios en el lugar santísimo con machos de diferente tipo para expiación de sus pecados mediante la sangre.
Pero con el sacrificio único y perfecto que Jesús hizo por nosotros, por medio de la sangre que Él derramó en la cruz, el velo que nos separaba de la presencia de Dios fue rasgado cuando Jesús fue crucificado, así mediante Él ahora tenemos la posibilidad bendita de tener una comunicación verdadera con Dios y mediante Él, que intercede siempre por nosotros, nos dará aquello que pidamos en su Santo Nombre.
Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
Hebreos 10:19-22
Gracias al sacrificio perfecto de Nuestro Señor Jesucristo en la cruz y a su sangre bendita que derramó por nosotros, abrió ese canal de comunicación con nuestro Padre y que perdemos por el pecado.
Estamos purificados por aquel que fue tentado, aunque nunca peco.
Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra . Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Hebreos 4:14-16
Recordemos siempre orar con el corazón dispuesto para nuesteo Padre, con la fe y certeza de que Él nos oye y nos cumplirá las peticiones que elevemos con humildad, conforme a su perfecta voluntad y siempre en el nombre que es sobre todo nombre, Jesús nuestro Señor y Salvador.
Juan 14:13-14
Es una promesa tan grande la que Jesús nos dejo en este versículo, una vez más, sólo nos pide obediencia y fe.
Hacer oración es comunicarnos con Dios, con nuestro Padre Celestial, hablar con Él de todas las alegrías y pesares que trae nuestro corazón, porque aunque nada es oculto para Él, como cualquier padre le hace feliz que sus hijos se refugien en Él y busquen su consejo y consuelo.
Pero si hacemos esta oración como Jesús nos dice, pidiendo todo en Su Nombre será glorificado su Nombre y El lo hará si tenemos fe.
Pero todo esto también nos es dado por gracia, mediante el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz, es un gran privilegio poder comunicarnos con Dios gracias al perdón de nuestros pecados que nos fue dado por medio de la sangre de Cristo.
Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;
Mateo 27:51
Nuestros antepasados tenían que hacer sacrificios en el lugar santísimo con machos de diferente tipo para expiación de sus pecados mediante la sangre.
Pero con el sacrificio único y perfecto que Jesús hizo por nosotros, por medio de la sangre que Él derramó en la cruz, el velo que nos separaba de la presencia de Dios fue rasgado cuando Jesús fue crucificado, así mediante Él ahora tenemos la posibilidad bendita de tener una comunicación verdadera con Dios y mediante Él, que intercede siempre por nosotros, nos dará aquello que pidamos en su Santo Nombre.
Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
Hebreos 10:19-22
Gracias al sacrificio perfecto de Nuestro Señor Jesucristo en la cruz y a su sangre bendita que derramó por nosotros, abrió ese canal de comunicación con nuestro Padre y que perdemos por el pecado.
Estamos purificados por aquel que fue tentado, aunque nunca peco.
Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra . Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Hebreos 4:14-16
Recordemos siempre orar con el corazón dispuesto para nuesteo Padre, con la fe y certeza de que Él nos oye y nos cumplirá las peticiones que elevemos con humildad, conforme a su perfecta voluntad y siempre en el nombre que es sobre todo nombre, Jesús nuestro Señor y Salvador.
lunes, 18 de julio de 2016
LA IDOLATRIA EN LA ACTUALIDAD
A travez de la Biblia podemos ver en repetidas ocasiones como Dios le habla a su Pueblo pidiendo que tengan cuidado en caer con la idolatría, es muy interesante como aparta el primer y segundo mandamiento dado en Exodo 20 para exhortar al pueblo acerca de este tema:
3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen (Exodo 20:3 -5)
Desde que Dios por su gracia les da las indicaciones que deben seguir para vivir conforme a su voluntad, es muy claro, le hace ver a su pueblo la necesidad de ponerle toda la atención a Él, con todo el poder que Él les había mostrado esperaba que el pueblo entendiera que Él era el único digno de recibir toda adoración, toda la gloria y la honra. Pero como responde el pueblo ante este primer y segundo mandamiento: Apenas un poco mas adelante en Éxodo 32 el pueblo se une para crear un becerro de oro.
Por esta razón es que Dios constantemente tiene que repetir este mandamiento:
4 No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo Jehová vuestro Dios. (Levítico 19:4)
Dios sabia que el pueblo fácilmente voltearía a ver o buscar otros dioses, por esta razón les dice estas palabras:
5 Mas así habéis de hacer con ellos: sus altares destruiréis, y quebraréis sus estatuas, y destruiréis sus imágenes de Asera, y quemaréis sus esculturas en el fuego. (Deuteronomio 7:5)
Nuevamente mas adelante en el libro de Reyes podemos encontrar que el pueblo no obedeció, pues eran elaboradas imágenes y edificados lugares altos para sacrificio de otros dioses. Pero, actualmente ¿como son las cosas?, al parecer no han cambiado mucho, Dios no cambia y sus mandamientos persisten, el nos sigue pidiendo que cumplamos con este mandamiento. En San Mateo 22:37 y 38 Jesús dice: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.
El mandamiento esta ahí pero el pueblo continua desobedeciendo, en el mundo nos encontramos a gente que deposita su confianza en un pedazo de madera, o en una piedra, o en una estampilla, hay quien adora a la creación (animales, estrellas, la luna, el sol) antes que adorar al Creador, hay quien adora ángeles o incluso hay quienes adoran la cruz y se olvidan de adorar a quien fue crucificado. Todo esto son cosas las cuales muchas veces llegan a ocupar el lugar de Dios.
Pero si nos detenemos a analizar que es la idolatría, podemos observar que la idolatría es una palabra que proviene del griego y que significa adorar a una imagen, esta imagen, puedes ser cualquier objeto, animal, persona e incluso ser que pudiéramos imaginar, el objeto que es adorado se convierte en un falso dios, es decir, un ídolo. Debemos analizarnos, porque quizás en nuestra vida hay muchos de esos falsos dioses (ídolos) y no nos hemos dado cuenta. Quizás nuestra adoración esta dirigida hacia una persona famosa, o incluso hacia algún líder religioso.
Incluso si profundizamos un poco mas, puede ser que nuestras propias riquezas, nuestro trabajo, nuestras actividades recreativas han llegado a desplazar a Dios del lugar que el merece.
24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. (San Mateo 6:24)
Tengamos cuidado en quien depositamos nuestra confianza, veamos bien a quien o a que estamos adorando, y como dice en Deuteronomio, derribemos esos altares, destruyamos esas estatuas, esas imágenes que hemos permitido que entren en nuestra vida, que de una u otra forma el mundo que nos rodea logro que volteáramos nuestros ojos hacia ellos. Como dice en 1a de Corintios 10:14: Por tanto, amados míos, huid de la idolatría. Dejemos a Dios en el lugar que le corresponde, y que nuestra vida sea para Aquel que nos ha regalado la vida eterna.
7 Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
8 Ellos flaquean y caen,
Mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie. (salmos 20:7 - 10)
Mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie. (salmos 20:7 - 10)
viernes, 15 de julio de 2016
"AMAR SIN DISTINCIÓN"
Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales? ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros? Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores. Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley. Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad. Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.
Santiago 2:1-13
Hoy en día, hay muchos tipos de discriminación de personas: por su aspecto físico, color de piel, nivel social o de educación, distintas culturas, formas de vestir y de hablar, incluso por el lugar donde nacimos somos criticados.
Muchas veces sufrimos o queda nuestro personalidad y carácter marcado por críticas que nos hacen tanto daño y heridas que sólo el amor de Cristo puede sanar.
El Apóstol Santiago nos exhorta a mostrar el amor verdadero, ese amor que sólo puede venir de Dios, demostrarlo con hechos, respetando todas aquellas diferencias que nos hacen especiales, ayudando a medida de nuestras posibilidades a quien más lo necesite.
Debemos recordar que Dios dijo Amarás a tu prójimo como a ti mismo, siguiendo el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, que al morir y dar su vida por nosotros no hizo excepción de personas, sino que murió por toda la humanidad, por buenos y malos.
Así debemos cumplir su principal mandamiento:
Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Gálatas 5:14
Amar a todos, no escogiendo a aquellos que nos aman, porque Jesús mismo dijo ¿qué mérito hallareis en eso? Sino que también debemos disponer nuestro corazón para perdonar a aquellos que nos hicieron daño, si esto nos es difícil, orar sin cesár, pidiendo en oración que Dios a través del Espíritu Santo, nos ayude a sanar esas heridas y mostrar con hechos ese amor que Dios nos muestra cada día y la mejor manera de hacerlo es amando a los demás, ayudando a quien tenga necesidad, no haciendo ningún tipo de diferencia, recordando siempre que Dios nos ama por igual.
De igual modo debemos hacer al respetar la ley, no podemos escoger entre que mandamientos seguir y cuáles no, porque si cumplimos uno y fallamos en otro, desobedecemos por completo la ley.
Amemos a los demás así como Dios nos ama teniendo misericordia de quien nos necesite o nos ha hecho daño como Dios la tiene de nosotros cada día.
Santiago 2:1-13
Hoy en día, hay muchos tipos de discriminación de personas: por su aspecto físico, color de piel, nivel social o de educación, distintas culturas, formas de vestir y de hablar, incluso por el lugar donde nacimos somos criticados.
Muchas veces sufrimos o queda nuestro personalidad y carácter marcado por críticas que nos hacen tanto daño y heridas que sólo el amor de Cristo puede sanar.
El Apóstol Santiago nos exhorta a mostrar el amor verdadero, ese amor que sólo puede venir de Dios, demostrarlo con hechos, respetando todas aquellas diferencias que nos hacen especiales, ayudando a medida de nuestras posibilidades a quien más lo necesite.
Debemos recordar que Dios dijo Amarás a tu prójimo como a ti mismo, siguiendo el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, que al morir y dar su vida por nosotros no hizo excepción de personas, sino que murió por toda la humanidad, por buenos y malos.
Así debemos cumplir su principal mandamiento:
Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Gálatas 5:14
Amar a todos, no escogiendo a aquellos que nos aman, porque Jesús mismo dijo ¿qué mérito hallareis en eso? Sino que también debemos disponer nuestro corazón para perdonar a aquellos que nos hicieron daño, si esto nos es difícil, orar sin cesár, pidiendo en oración que Dios a través del Espíritu Santo, nos ayude a sanar esas heridas y mostrar con hechos ese amor que Dios nos muestra cada día y la mejor manera de hacerlo es amando a los demás, ayudando a quien tenga necesidad, no haciendo ningún tipo de diferencia, recordando siempre que Dios nos ama por igual.
De igual modo debemos hacer al respetar la ley, no podemos escoger entre que mandamientos seguir y cuáles no, porque si cumplimos uno y fallamos en otro, desobedecemos por completo la ley.
Amemos a los demás así como Dios nos ama teniendo misericordia de quien nos necesite o nos ha hecho daño como Dios la tiene de nosotros cada día.
jueves, 14 de julio de 2016
"VESTIOS PARA AGRADAR A DIOS Y DAR BUEN TESTIMONIO"
Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos,
1 Timoteo 2:9
1 Timoteo 2:9
En las iglesias ponen diferentes reglas y le dan diferentes interpretaciones a este versículo, el cual va dirigido principalmente a las mujeres.
Pero como Iglesia Cristiana Universal, ¿puede ponerse una regla que especifique como deben vestir las mujeres?
Existen infinidad de culturas en el mundo con diferentes costumbres y formas de vestir y vivir, por tal motivo no se puede establecer un estándar generalizado sobre que tipo de vestimenta debemos usar.
Pero al reconocer a Jesús como nuestro Señor y Salvador, tenemos un consolador que habita en nuestros corazones, es el Espíritu Santo quien conoce nuestro pensamiento y nuestras intenciones, es quien puede guiarnos en cada aspecto de nuestra vida, en este caso, en cuál es la manera que debemos vestirnos, cuál es la que agrada a Dios, el cual debe ser nuestro principal propósito.
Existen infinidad de culturas en el mundo con diferentes costumbres y formas de vestir y vivir, por tal motivo no se puede establecer un estándar generalizado sobre que tipo de vestimenta debemos usar.
Pero al reconocer a Jesús como nuestro Señor y Salvador, tenemos un consolador que habita en nuestros corazones, es el Espíritu Santo quien conoce nuestro pensamiento y nuestras intenciones, es quien puede guiarnos en cada aspecto de nuestra vida, en este caso, en cuál es la manera que debemos vestirnos, cuál es la que agrada a Dios, el cual debe ser nuestro principal propósito.
Pero recordemos que Dios conoce nuestro corazón, el ve la intención en cada cosa que hacemos y que tenemos un propósito con el que fuimos creados y escogidos:
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
1 Pedro 2:9
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
1 Pedro 2:9
Asimismo también es importante como nos ven los demás, porque somos testimonio vivo de aquel que dio su vida por nosotros, que nos dio luz, amor y esperanza y nos dejó un mandamiento que por amor a Él y a los demás, debemos seguir:
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Mateo 28:19-20
Recordemos entonces que como cristianos , dar buen testimonio a los demás en todos los aspectos de nuestra vida, empezando por nuestro exterior que es lo primero que nos representa, no olvidando que cada acción que hagamos debe ser con la intención y propósito de agradar a nuestro Dios bueno, soberano y eterno.
miércoles, 13 de julio de 2016
"DEMOSTRAR EL AMOR A LOS DEMÁS CON HECHOS"
En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
1 Juan 3:16-18
1 Juan 3:16-18
Dios nos muestra su amor cada día de muchas maneras, cada día es otra oportunidad de estar cerca de Él, de buscar su voluntad, de obedecerlo y seguir sus caminos.
DIOS ES AMOR como su Palabra lo dice:
El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
1 Juan 4:8
Él es amor, no sólo es amor o da amor, Su ser completo es amor y quien no ama, no conoce a Dios.
DIOS ES AMOR como su Palabra lo dice:
El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
1 Juan 4:8
Él es amor, no sólo es amor o da amor, Su ser completo es amor y quien no ama, no conoce a Dios.
Él nos ha demostrado su amor desde el principio de los tiempos, aún cuando lo herimos cuando pecamos y eso nos aleja de Él y nos lo demostró al enviar a su único Hijo para salvación de la humanidad:
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:16
Dios por gracia, sin ser dignos de merecerlo, nos demostró Su gran amor al enviar a Jesucristo para redención de nuestros pecados. De igual manera como Dios nos ha demostrado su amor durante cada día, nosotros debemos hacer lo mismo con nuestros semejantes, de todas las maneras que nos sean posibles, porque si Dios en su infinita misericordia nos bendice con bienes de este mundo, es también para bendecir a quien más lo necesite, porque si cerramos nuestro corazón ante la necesidad de nuestro hermano, ¿cómo daremos buen testimonio del amor de Dios que mora en nosotros?
El amor hacia los demás debe ser demostrado con actos, no sólo alardear de ser buenos cristianos, generosos y seguidores de los mandatos de Cristo, sino que nuestras obras den testimonio del amor de Dios que mora en nosotros, además de la fe que tenemos y el Espíritu Santo que en nosotros habita.
Porque de nada sirve que tengamos fe y no lo demostremos:
Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.
Santiago 2:26
Porque de nada sirve que tengamos fe y no lo demostremos:
Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.
Santiago 2:26
martes, 12 de julio de 2016
"LA PAGA DEL PECADO ES MUERTE"
Como seres humanos imperfectos,con debilidades que conocemos y que nos hacen caer en la tentación y cometer pecado.
Dios es perfecto, Santo y soberano, Él no tolera el pecado y por lo tanto no puede ser tentado por el mal ni tentar a nadie:
Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
Santiago 1:13-15
Dios es perfecto, Santo y soberano, Él no tolera el pecado y por lo tanto no puede ser tentado por el mal ni tentar a nadie:
Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
Santiago 1:13-15
El pecado trae consecuencias que nos apartan del camino de Dios, pero todo empieza con nuestros deseos que no son agradables a Dios, deseos que traemos a nuestro pensamiento y caemos en la tentación de cometer ese pecado que nos aleja de Dios, que nos acarrea sufrimiento y consecuencias que desvían nuestro del camino y propósito para el que Dios con tanto amor nos creo.
Dios no nos tienta, son nuestros pensamientos y deseos que después de consumarlos dan a luz pecado que trae consigo muerte.
Dios no nos tienta, son nuestros pensamientos y deseos que después de consumarlos dan a luz pecado que trae consigo muerte.
Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes. Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió. Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.
Génesis 3:1-24
En Génesis 3 encontramos el primer pecado cometido por la humanidad, la desobediencia.
Donde Adán y Eva fueron tentados para comer del árbol prohibido por Dios, que les dio conocimiento del bien y el mal.
Tal pecado, la desobediencia, trajo fuertes consecuencias tanto para Adán y Eva como para las generaciones venideras.
Donde Adán y Eva fueron tentados para comer del árbol prohibido por Dios, que les dio conocimiento del bien y el mal.
Tal pecado, la desobediencia, trajo fuertes consecuencias tanto para Adán y Eva como para las generaciones venideras.
Somos tentados por nuestra concupiscencia (En la teología cristiana, se llama concupiscencia a sentir deseos (o exceso de deseos) no gratos a Dios. De acuerdo con su etimología deconcupiscentĭa, de cupere, (del latín desear, reforzado con el prefijo con) a la propensión natural de los seres humanos a obrar el mal, como consecuencia del pecado original.)
Por lo cual nos lleva a ser tentados, cometer pecado y una vez ya consumado este nos acarrea muerte y separación de la presencia de Dios.
Por lo cual nos lleva a ser tentados, cometer pecado y una vez ya consumado este nos acarrea muerte y separación de la presencia de Dios.
Busquemos en oración fortalecer nuestro al Espíritu Santo que habita en nuestros corazones, tener dominio propio y enfocarnos en el gran amor y misericordia que Dios nos muestra cada día.
lunes, 11 de julio de 2016
"JESÚS, NUESTRO ABOGADO"
1.Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
2.Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
1 Juan 2:1-2
2.Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
1 Juan 2:1-2
Jesús al padecer y morir en la Cruz por nuestros pecados y para nuestra salvación, estableció una manera de comunicación con Dios, porque sólo a través de Él que puede interceder por nosotros para el perdón de nuestros pecados.
Cuando cometemos pecado, el Espíritu Santo se entristece en nuestro corazón y nos redargulle para arrepentimiento, el cual debe ser sincero y real.
Jesús en su infinito amor intercede por nosotros ante el PADRE para perdón de nuestras ofensas:
Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.
Hebreos 8:12
Jesús en su infinito amor intercede por nosotros ante el PADRE para perdón de nuestras ofensas:
Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.
Hebreos 8:12
Pero Dios conoce nuestro corazón y pensamientos, debemos pedir perdón con todo signo de arrepentimiento y la intención de no volver a cometerlo, recordando que aunque sabemos de la misericordia de Dios al perdonar nuestras iniquidades, también el pecado trae consecuencias en nuestra vida que pueden traernos muchos sufrimientos y problemas que pueden desviarnos del propósito que Dios tiene para nosotros y peor alejarnos de Su presencia que trae consigo paz, gracia, amor infinito y bendiciones que inunden nuestra vida de gozo y fe.
Con sincero arrepentimiento de nuestros pecados, en oración, con fe y por medio de Nuestro Señor Jesucristo, pidamos perdón a Dios, nuestro Padre Celestial que nos ama tanto.
Porque un momento será su ira,Pero su favor dura toda la vida.Por la noche durará el lloro,Y a la mañana vendrá la alegría.
Salmos 30:5
Salmos 30:5
domingo, 10 de julio de 2016
La igualdad ante la ley
Vivimos en una sociedad que poco a poco ha ido trastornando el orden perfecto de Dios y cada día la sociedad en general se desvía de la santidad de Dios y tristemente muchas veces los cristianos solo contemplamos como es que esto sucede.
Es interesante ver como de unos años para acá las mujeres ya estudian en la escuela, terminan carreras universitarias, ejercen su derecho al voto, incluso ocupan puestos importantes en el gobierno del país, lo cual no creo que sea algo malo, sin embargo vemos que la mujer ha querido llegar a ser como el hombre, ha buscado hacerse igual que el hombre, apoyándose de la idea de que somos iguales ante la ley, sin embargo esto sucede sin darse cuenta de que esa forma de actuar va en contra del plan perfecto de Dios.
Esta declaración anterior muchas veces se ha malinterpretado haciendo ver a la Iglesia como una sociedad machista que hace a un lado a la mujer. Pero, que dice Dios ante todo esto, que encontramos en la Biblia:
18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
19 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.
20 Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. (Génesis 2:18 - 20)
Una vez que Dios había formado al hombre, percibió que le hacia falta algo, fue cuando trajo a todo animal que había formado, para que Adán les diera un nombre, sin embargo, no se halló ayuda idónea para él.
Esta última frase es muy importante, no se halló ayuda idónea para él, entre todo lo creado, incluido el mismo hombre, no se encontró ayuda idónea, quizás los animales que le rodeaban a Adán le podían servir de ayuda, pero ayuda idónea no se encontró, le hacia falta algo, un complemento, Dios sabía bien que era:
21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.
22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre (Génesis 2:21 y 22)
Dios encontró el complemento perfecto para el hombre, LA MUJER, la cual vendría a ser una ayuda idónea para el hombre. Desde este momento Dios estableció claramente el papel de la mujer, quien sería el complemento del hombre.
A veces podríamos pensar como hombres que podemos hacer las cosas solos, o las mujeres pudieran pensar que pueden solas, pero de alguna forma Dios nos hace ver que necesitamos uno del otro, que uno complementa al otro, que uno no es mas que el otro, que Dios nos ama por igual,
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. (Génesis 1:27 - 28)
Dios nos da el mandamiento a ambos de cuidar de la creación, de ser señores sobre toda la creación, pero funcionando uno como el complemento del otro, Dios nunca dijo que serían iguales, desde el momento que Él decidió hacer una mujer fuer porque sería diferente al hombre, sería ese complemento que necesitaría para llevar a cabo la tarea que Dios le daría. Para ejemplificar pensemos cuando nos comemos una hamburguesa con papas, jamás las papas saben igual que la hamburguesa, ni la hamburguesa sabe igual que las papas, siempre serán un muy buen complemento una de la otra, de la misma forma, la mujer y el hombre, nunca serán igual, cada quien tiene que cumplir funciones especificas, al hombre se le demandará ciertas cosas y a la mujer se le demandarán otras pero todo según el orden de Dios y las capacidades que Dios le ha dado a cada uno.
Entonces cada vez que escuchemos hablar del tema de igualdad ante la ley, no nos confundamos, quizás la mujer y el hombre ante la ley cuentan con los mismos derechos y las mismas obligaciones, incluso ante Dios tanto hombres como mujeres seremos juzgados de la misma forma, pero cada quien funcionando según el diseño de Dios, así que no perdamos la oportunidad de compartir como fue que Dios nos creó y como es que esta igualdad que busca la sociedad nunca se podrá dar, lo único que se seguirá consiguiendo es mas hogares divididos, mas confusión dentro de esta sociedad, al grado de encontrar mujeres que se quieren comportar como hombres y hombres que buscan comportarse como mujeres, creencias como pensar que nacemos sin un género, y que podemos escogerlo conforme vayamos creciendo.
No dejemos que la sociedad nos venda la idea de que la hamburguesa y las papas son lo mismo y abramos bien los ojos para no perder de vista lo que Dios nos ha establecido.
22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;
23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. (Efesios 5:22 y 23)
Mujeres sujétense a su marido, como la Iglesia se sujeta a Cristo, funcionen como ese cuerpo que su marido necesita.
25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, (Efesios 5:25)
Hombres amemos a nuestra esposa como Cristo ama a la Iglesia, y funcionemos como esa cabeza que le da su lugar y le pide ayuda al cuerpo.
Como dice Timoteo 5, veamos a las ancianas como madre y las jovencitas como hermanas cuidando de ellas.
Valoremos las capacidades que Dios nos ha dado e intentemos restablecer el orden que Dios ha establecido, empezando por nuestra propia casa.
Ojo, en ningún lado se menciona que las mujeres no estudien o no trabajen, lo pueden hacer, pero no intenten hacerlo igual que los hombres, háganlo como aquella mujer que se menciona en Proverbios 31., hombres vivamos buscando ser esa cabeza, como se describe en Salmo 1, y ejerzamos los derechos y obligaciones como la ley lo manda pero cada quien con los roles que Dios nos ha mandado.
viernes, 8 de julio de 2016
Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
Josué 1:6-9
Josué 1:6-9
Después de la muerte de Moisés, Dios le encomendó la tarea de guiar a Israel en la tierra que Él les había jurado que heredarian a sus antepasados, conocía su corazón, que era un siervo fiel y justo.
Dios le dio una orden clara, que hiciera TODO conforme a la ley que Él le había dado a Moisés, en ella estaba todo lo que necesitará para ser valiente y esforzarse para superar la prueba que Dios le estaba encomendando.
No apartándose nunca de su boca el libro de la ley, meditando en ella de día y de noche, lo cual debemos hacer también nosotros, recordando y cada promesa que en el está escrita, obedecer cada estatuto que por nuestro bien nos ha dejado el Señor.
Dios nos manda a ser valientes, a esforzarnos cada día que tenemos para conocerlo más, para conocer su voluntad, buscar su gracia y agradecer sus maravillas y amor; nos manda a no tener miedo ni desfallecer ante las tribulaciones que enfrentamos todos.
Dios le hizo a Josué la promesa de estar con el adonde quiera que fuera y de bendiciones que sería prosperado.
Dios le dio una orden clara, que hiciera TODO conforme a la ley que Él le había dado a Moisés, en ella estaba todo lo que necesitará para ser valiente y esforzarse para superar la prueba que Dios le estaba encomendando.
No apartándose nunca de su boca el libro de la ley, meditando en ella de día y de noche, lo cual debemos hacer también nosotros, recordando y cada promesa que en el está escrita, obedecer cada estatuto que por nuestro bien nos ha dejado el Señor.
Dios nos manda a ser valientes, a esforzarnos cada día que tenemos para conocerlo más, para conocer su voluntad, buscar su gracia y agradecer sus maravillas y amor; nos manda a no tener miedo ni desfallecer ante las tribulaciones que enfrentamos todos.
Dios le hizo a Josué la promesa de estar con el adonde quiera que fuera y de bendiciones que sería prosperado.
De la misma forma hizo nuestro Señor Jesucristo:
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Mateo 28:19-20
Jesús nos dejó el mandato de predicar su Palabra y dar la buena nueva a las Naciones, bautizadolos en Su Nombre y enseñandoles a guardar y obedecer todos las cosas que nos enseñó, que están escritas el Evangelio y siguiendo su ejemplo de vida, amor y humildad. Además nos prometió estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo; aunque hay ocasiones en que nuestro adversario nos rodea de oscuridad y soledad para hacernos dudar de ésta bendita promesa a la cual debemos aferrarnos en todo momento.
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Mateo 28:19-20
Jesús nos dejó el mandato de predicar su Palabra y dar la buena nueva a las Naciones, bautizadolos en Su Nombre y enseñandoles a guardar y obedecer todos las cosas que nos enseñó, que están escritas el Evangelio y siguiendo su ejemplo de vida, amor y humildad. Además nos prometió estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo; aunque hay ocasiones en que nuestro adversario nos rodea de oscuridad y soledad para hacernos dudar de ésta bendita promesa a la cual debemos aferrarnos en todo momento.
Todo esto queda ratificado por el Apóstol Pablo en Efesios:
En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
Efesios 1:13
Fuimos sellados por el Espíritu Santo, que habita en nuestros corazones y que clama por nosotros al Padre con gemidos indecibles, confiando siempre que jamás estamos sólos como Jesús nos lo prometió.
En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
Efesios 1:13
Fuimos sellados por el Espíritu Santo, que habita en nuestros corazones y que clama por nosotros al Padre con gemidos indecibles, confiando siempre que jamás estamos sólos como Jesús nos lo prometió.
jueves, 7 de julio de 2016
"BENDICIONES Y CONSECUENCIAS DE NUESTRAS DECISIONES"
Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios. Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir. Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti. Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da. Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos. Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán. Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles. Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir. Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado. Jehová traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con añublo; y te perseguirán hasta que perezcas. Y los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas. Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos; y serás vejado por todos los reinos de la tierra. Y tus cadáveres servirán de comida a toda ave del cielo y fiera de la tierra, y no habrá quien las espante. Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado. Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu; y palparás a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve. Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás. Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no te será devuelto; tus ovejas serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate. Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día; y no habrá fuerza en tu mano. El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino oprimido y quebrantado todos los días. Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos. Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado. Jehová te llevará a ti, y al rey que hubieres puesto sobre ti, a nación que no conociste ni tú ni tus padres; y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra. Y serás motivo de horror, y servirás de refrán y de burla a todos los pueblos a los cuales te llevará Jehová. Sacarás mucha semilla al campo, y recogerás poco, porque la langosta lo consumirá. Plantarás viñas y labrarás, pero no beberás vino, ni recogerás uvas, porque el gusano se las comerá. Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te ungirás con el aceite, porque tu aceituna se caerá. Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio. Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra serán consumidos por la langosta. El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo. El te prestará a ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola. Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó; y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu descendencia para siempre. Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas, servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. Jehová traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas; gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño; y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte. Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado. Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará tu enemigo. El hombre tierno en medio de ti, y el muy delicado, mirará con malos ojos a su hermano, y a la mujer de su seno, y al resto de sus hijos que le quedaren; para no dar a alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades. La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie intentaría sentar sobre la tierra, de pura delicadeza y ternura, mirará con malos ojos al marido de su seno, a su hijo, a su hija, al recién nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerá ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en tus ciudades. Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y temible: JEHOVÁ TU DIOS, entonces Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas; y traerá sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarán. Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que seas destruido. Y quedaréis pocos en número, en lugar de haber sido como las estrellas del cielo en multitud, por cuanto no obedecisteis a la voz de Jehová tu Dios. Así como Jehová se gozaba en haceros bien y en multiplicaros, así se gozará Jehová en arruinaros y en destruiros; y seréis arrancados de sobre la tierra a la cual entráis para tomar posesión de ella. Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra. Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma; y tendrás tu vida como algo que pende delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida. Por la mañana dirás: ¡Quién diera que fuese la tarde! y a la tarde dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana! por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos. Y Jehová te hará volver a Egipto en naves, por el camino del cual te ha dicho: Nunca más volverás; y allí seréis vendidos a vuestros enemigos por esclavos y por esclavas, y no habrá quien os compre.
Deuteronomio 28:1-68
Deuteronomio 28:1-68
Cuando Dios escucho el clamor de su pueblo Israel y lo libró de la esclavitud de Egipto, le dio mandamientos para que pudieran tener una vida bendecida y en paz.
Muchas de estas ordenanzas, aún en la actualidad, aunque algunas no en forma literal, son guías para seguir el camino que a Él le agrada.
En esas leyes Dios prometió bendecir en abundancia aquellos que vivan en obediencia, pero también nos deja en claro que una vida desordenada y en desobediencia trae consigo consecuencias que tendremos que enfrentar como resultado de de esas buenas o malas decisiones que tomemos a lo largo de nuestra vida.
Dios en su infinita misericordia y amor por nosotros quiere bendecirnos, como sus hijos que somos y conforme a nuestra obediencia.
Pero no debemos obedecer a Dios por conveniencia, para que nos bendiga y recibir sus favores y misericordias, sino hacerlo por amor al Dios que nos creo, que cada nuevo día nos muestra su amor de alguna manera, que sobre buenos y malos deja caer la lluvia y ver la luz del sol.
Muchas de estas ordenanzas, aún en la actualidad, aunque algunas no en forma literal, son guías para seguir el camino que a Él le agrada.
En esas leyes Dios prometió bendecir en abundancia aquellos que vivan en obediencia, pero también nos deja en claro que una vida desordenada y en desobediencia trae consigo consecuencias que tendremos que enfrentar como resultado de de esas buenas o malas decisiones que tomemos a lo largo de nuestra vida.
Dios en su infinita misericordia y amor por nosotros quiere bendecirnos, como sus hijos que somos y conforme a nuestra obediencia.
Pero no debemos obedecer a Dios por conveniencia, para que nos bendiga y recibir sus favores y misericordias, sino hacerlo por amor al Dios que nos creo, que cada nuevo día nos muestra su amor de alguna manera, que sobre buenos y malos deja caer la lluvia y ver la luz del sol.
Dios es maravilloso, lo único que pide es fe y obediencia, no porque Él necesite algo de nosotros, Él nos creo, es dueño de todo, pero por amor a nosotros sus hijos, nos dejó su Palabra, que es luz y guía para llevar una vida tranquila y una relación con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Todos los mandamientos y la ley de Dios, se reúnen en uno sólo:
Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Gálatas 5:14
Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Gálatas 5:14
Suscribirse a:
Entradas (Atom)